Campo
23/06/2026 19:34
En mayo el promedio alcanzó los 240 kilos por res, la cifra más alta registrada por la Secretaría de Agricultura desde 1990
La ganadería en Argentina ha alcanzado un hito histórico que marca un punto de inflexión en la eficiencia de la cadena cárnica nacional. Según los últimos datos proporcionados por la Secretaría de Agricultura, el peso promedio de faena registró en mayo un valor de 240 kilogramos por res, convirtiéndose en el registro mensual más elevado de las últimas tres décadas. Este dato no es aislado, sino que forma parte de una tendencia de crecimiento sostenido que se viene observando durante el primer semestre del año 2026.
Las estadísticas oficiales, que cuentan con registros históricos desde el año 1990, reflejan que la apuesta de los productores por generar más carne por cada animal enviado al mercado está rindiendo frutos. Al comparar los primeros cinco meses de este año con el mismo período del año anterior, se observa un incremento de seis kilos en el promedio de la res bovina, pasando de 230 a 236 kilos. El salto es aún más notable si se analiza exclusivamente el mes de mayo, con una diferencia de ocho kilos respecto al mismo mes del 2025.
El incremento en el peso de los animales no es casualidad, sino el resultado de una combinación de factores económicos y técnicos que han favorecido la retención de los animales en los establecimientos productivos. Entre las causas principales señaladas por los especialistas se encuentran:
Este avance en la eficiencia productiva tiene un impacto directo en la oferta total de carne del país. Al producir más kilos por cada animal faenado, el sector puede abastecer tanto al mercado interno como a los mercados internacionales de manera más sostenible, optimizando los recursos invertidos en la crianza. Desde el Gobierno nacional, celebran este récord como una muestra del compromiso del campo argentino con la productividad y la adopción de tecnologías de manejo que aseguran la competitividad del sector en el largo plazo. La meta es consolidar este piso de 240 kilos para seguir escalando en los estándares internacionales de producción de proteína roja.