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21/06/2026 03:00

De Corrientes a Holanda: la sorprendente historia de una agrónoma argentina que investiga nuevas proteínas a partir de residuos vegetales

Sofía Cano Alfañar busca transformar desechos de cultivos en alimento sustentable en centros de alta tecnología

De Corrientes a Holanda: la sorprendente historia de una agrónoma argentina que investiga nuevas proteínas a partir de residuos vegetales

Sofía Cano Alfañar, oriunda de Mercedes, Corrientes, representa el talento científico argentino que se proyecta globalmente a través de la innovación biotecnológica. Su formación académica, iniciada en la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), la ha llevado a investigar en algunos de los centros más prestigiosos de Estados Unidos, Hungría, España y, actualmente, los Países Bajos. A sus 34 años, esta ingeniera agrónoma se encuentra cursando un doctorado centrado en la revalorización de subproductos agrícolas, un área crítica para el futuro de la alimentación mundial. El foco de su trabajo es la extracción de proteínas funcionales a partir de los residuos de las plantas de tomate, una materia prima que tradicionalmente se descarta tras la cosecha.

Un recorrido marcado por la curiosidad y la excelencia académica

La infancia de Sofía en Mercedes transcurrió en un entorno profundamente ligado al sector rural, aunque su familia no poseía campos. Su contacto con la actividad agraria vino a través del oficio de su padre y tíos, quienes trabajaban como mecánicos de maquinaria pesada. Esa cercanía con los fierros y la tierra despertó en ella una curiosidad temprana por la naturaleza, que luego se transformó en una vocación por la genética vegetal. Su trayectoria profesional destaca por la perseverancia y la capacidad de adaptación, superando barreras idiomáticas y culturales para acceder a becas de investigación de alto nivel competitivo.

El proyecto que lidera en la actualidad responde a la creciente demanda de fuentes de nutrición sostenibles. La industria del tomate genera toneladas de biomasa sobrante que suele quedar en el campo sin utilidad económica. La investigación de Cano Alfañar utiliza procesos biotecnológicos avanzados para convertir estos desechos en ingredientes con alto valor proteico. Este enfoque no solo optimiza los recursos de la cadena productiva, sino que también contribuye a reducir la huella ambiental del sector agrícola. Entre los pilares de su investigación se encuentran:

  • Identificación de compuestos bioactivos en tallos y hojas.
  • Desarrollo de métodos de extracción eficientes y limpios.
  • Evaluación de la calidad nutricional para el consumo humano.

A pesar de su éxito internacional, Sofía mantiene su identidad correntina y valora las herramientas obtenidas en la educación pública de su provincia. Su historia es un ejemplo de cómo la ciencia puede ser un puente entre las necesidades locales y las soluciones globales. Al revalorizar lo que antes se consideraba basura, la agrónoma argentina no solo contribuye al avance del conocimiento científico, sino que también propone un modelo de producción más equitativo y respetuoso con el medio ambiente, demostrando que el talento del interior de la Argentina tiene la capacidad de liderar la transformación de la industria alimentaria del futuro.

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