Moda
20/06/2026 00:30
La jugadora alicantina inicia su etapa en Seattle Storm tras consolidarse como una de las promesas más brillantes del deporte español
Awa Fam es un nombre que ya resuena con fuerza en el baloncesto mundial. Con tan solo 19 años, la jugadora nacida en Santa Pola ha dado el salto definitivo a la WNBA para unirse a las filas del Seattle Storm, una de las franquicias más laureadas de la liga estadounidense. Este movimiento marca un hito en la carrera de una joven que no solo destaca por su imponente físico, sino por una madurez mental forjada bajo la presión de las expectativas y, lamentablemente, de los prejuicios. Durante su etapa de formación en categorías inferiores, Fam tuvo que enfrentarse a comentarios discriminatorios que cuestionaban su edad basándose únicamente en su rendimiento físico y su origen. "Cuando era cadete, si jugaba bien, y solo por ser negra, decían: esta tía tiene 40 años", recuerda la deportista, evidenciando una realidad que sufren muchas atletas de ascendencia africana en el continente europeo.
Más allá de las canastas, Awa Fam posee una personalidad poliédrica que fascina a quienes la rodean. Su seguridad ante las cámaras es tan natural como su dominio en la pintura durante un partido oficial. Para ella, el mundo de la moda, el estilismo y el maquillaje no son solo un pasatiempo, sino una forma de expresión personal que disfruta con la misma intensidad que un entrenamiento de alta competición. Su presencia en Madrid, antes de partir hacia Estados Unidos, dejó claro que su imagen de "diosa" no es gratuita; es el reflejo de una mujer que se conoce a sí misma y que ha decidido no permitir que las etiquetas externas definan su valor o su identidad.
En su nueva etapa profesional con el Seattle Storm, Awa busca consolidarse en la liga más competitiva del planeta. Su trayectoria hasta la fecha incluye puntos fundamentales:
La integración de Awa en el sistema de juego estadounidense será fundamental para su desarrollo a largo plazo. Su capacidad innata para captar rebotes y su creciente visión de juego la convierten en una pieza extremadamente versátil para cualquier entrenador. Sin embargo, su mayor reto será mantener esa resiliencia que la caracteriza frente a un entorno mediático mucho más agresivo y exigente. Para Awa Fam, el baloncesto es el vehículo, pero su mensaje de autenticidad y superación es lo que realmente desea dejar como legado para las próximas generaciones de deportistas. El camino desde Santa Pola hasta el Climate Pledge Arena ha sido largo, pero Fam está lista para demostrar que su talento no tiene fronteras ni prejuicios que lo detengan.