Campo
16/06/2026 14:18
La empresa Tecnovo lidera un plan para duplicar los envíos al exterior y absorber el excedente de producción local.
La industria del huevo en Argentina se encuentra en una encrucijada estratégica debido a la caída sostenida de los precios internos y una producción que supera ampliamente la demanda local. Ante este panorama, los principales actores del sector han decidido volcar sus esfuerzos hacia el mercado internacional. El objetivo primordial de los empresarios es duplicar el porcentaje de exportación, pasando del actual 1,8% a un 3,6% del total producido, para aliviar la presión de stock en las góndolas argentinas y estabilizar los valores de venta al público.
En este contexto de transformación, Tecnovo, una de las firmas líderes en el procesamiento de productos derivados del huevo, ha puesto en marcha un ambicioso acuerdo con productores locales. La premisa central de la compañía es la colaboración mutua para ganar competitividad en el exterior y reducir la incertidumbre financiera. "Creo en las alianzas", ha sido el motor de esta jugada que comenzó movilizando unas 15.000 cajas mensuales (cada una con 360 unidades) y que ahora proyecta sumar otras 10.000 cajas adicionales al flujo exportador constante.
Para sostener este crecimiento, la empresa no solo busca acuerdos comerciales, sino que también está ejecutando una nueva inversión industrial destinada a ampliar su capacidad de procesamiento. Esta infraestructura es vital para transformar el excedente de huevos frescos en productos industrializados con mayor valor agregado, como el huevo en polvo o líquido, los cuales son altamente demandados en los mercados globales. La estrategia permite que el productor primario encuentre un canal de salida rentable para su mercadería en momentos donde el mercado interno se muestra saturado y poco dinámico.
La situación actual ha sido analizada minuciosamente por la Cámara Argentina de Productores Avícolas (Capia). Según Javier Prida, presidente de la entidad, el ritmo de crecimiento de la producción ha desbordado la capacidad de absorción del consumo doméstico. Aunque durante gran parte del año pasado el aumento de la demanda ayudó a mantener el equilibrio de precios, ese mecanismo ha alcanzado su límite operativo debido a la pérdida de poder adquisitivo generalizada.
Actualmente, se reporta que en varias regiones del país los productores ya están trabajando a pérdida. Los costos de producción, impulsados por insumos dolarizados y tarifas de energía, no logran ser cubiertos por el precio de venta en el mercado local. Los puntos clave que enfrenta el sector son:
"Si se sigue bajando el precio para fomentar el consumo, se termina produciendo por debajo del costo real", advirtió Prida. Por ello, la exportación se presenta no solo como una oportunidad de crecimiento, sino como una necesidad de supervivencia para el sector avícola argentino en 2026.