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15/06/2026 22:10
El reconocido actor decidió alejarse definitivamente de la actuación para enfocarse en su verdadera pasión por la construcción y el diseño de viviendas.
Durante décadas, Sebastián Estevanez fue uno de los rostros más reconocidos y queridos de la televisión argentina. Protagonista de éxitos memorables que marcaron épocas, como Amor en custodia y Dulce amor, el actor decidió dar un giro de ciento ochenta grados a su vida profesional. En un movimiento que sorprendió a sus colegas y fanáticos, se alejó definitivamente de los sets de grabación para incursionar en un rubro que siempre le apasionó pero que mantenía en un segundo plano: la construcción y la remodelación integral de casas.
En una reciente y reveladora entrevista para diversos medios de espectáculos, Estevanez explicó que este cambio radical no fue producto del azar ni de una crisis, sino de una búsqueda personal de mayor tranquilidad y tiempo de calidad con sus seres queridos. Junto a su esposa, la modelo Ivana Saccani, el ahora ex actor ha encontrado un nuevo propósito en el diseño de interiores y la dirección técnica de obras, transformando propiedades antiguas en hogares modernos, lujosos y funcionales bajo una estética muy personal.
El proceso de transición no fue sencillo, dado que la imagen de galán de telenovela estaba profundamente arraigada en el inconsciente colectivo de la audiencia argentina. No obstante, Sebastián Estevanez demostró que su talento para los negocios y la visión estética es tan sólido como lo fue su carrera frente a las cámaras. Según sus propias palabras, la satisfacción que siente hoy al ver una obra terminada y entregada es comparable a la de un estreno teatral exitoso, pero con la ventaja invaluable de no estar bajo el constante escrutinio de la crítica mediática.
El actor confesó que, por el momento, no tiene ninguna intención ni deseo de regresar al mundo de la ficción. El ritmo vertiginoso de las tiras diarias y la exposición pública terminaron agotando su paciencia creativa, llevándolo a priorizar su salud mental y sus intereses genuinos por fuera del espectáculo. Su nueva vida en el sector inmobiliario y de la construcción le ha brindado una estabilidad emocional y económica que antes no conocía de la misma manera.
Para Sebastián Estevanez, este nuevo capítulo representa la oportunidad de reinventarse a una edad en la que muchos temen dar el salto hacia lo desconocido. Su historia sirve de inspiración para aquellos que buscan un nuevo camino laboral fuera de su zona de confort tradicional. Con la misma dedicación y profesionalismo que ponía en sus personajes más icónicos, hoy pone el cuerpo en las obras, supervisando cada detalle constructivo y consolidando una empresa familiar que no para de crecer en un mercado altamente competitivo y exigente.