Policiales
15/06/2026 18:34
José Peña reclama justicia por la desaparición de su hijo y apunta contra el entorno cercano
A pocos días de que comience el juicio oral en la provincia de Corrientes, José Peña, el padre de Loan Danilo Peña, ha vuelto a alzar la voz para exigir respuestas concretas. Con un tono cargado de dolor y firmeza, el progenitor del niño desaparecido hace ya dos años aseguró que la clave para resolver el misterio se encuentra dentro del grupo de personas que estuvieron presentes el día del hecho. Sus declaraciones han generado un fuerte impacto en la opinión pública, reavivando el interés en un caso que conmovió a todo el país y que sigue sin resolverse.
El pequeño Loan desapareció en circunstancias que aún resultan inexplicables para su familia y para los investigadores judiciales. Desde aquel trágico día, la búsqueda no ha cesado, aunque los resultados positivos han sido nulos hasta el momento. José Peña sostiene que la verdad está oculta entre los siete imputados que llegarán a debate próximamente. "La verdad está entre alguno de los 7", afirmó enfáticamente, sugiriendo que existe un pacto de silencio que ha impedido localizar a su hijo o saber qué fue lo que realmente ocurrió en aquel paraje rural.
El proceso judicial que está por iniciarse representa la última esperanza de la familia para obtener justicia y conocer el paradero del menor. Durante la instrucción de la causa, se han recolectado diversas pruebas, testimonios y peritajes, pero ninguna pieza ha sido suficiente para dar con el paradero de Loan. El juicio se centrará en reconstruir minuto a minuto lo sucedido durante el almuerzo familiar y la posterior caminata hacia el monte donde se perdió definitivamente el rastro del niño.
Entre los reclamos principales de la familia Peña se encuentran:
La desaparición de Loan puso de manifiesto graves fallas en los protocolos iniciales de búsqueda y en la coordinación de las fuerzas de seguridad intervinientes. José Peña recordó con angustia los días previos a la desaparición, buscando en su memoria cualquier detalle que pudiera haber pasado por alto. Para él, es imposible que un niño de esa edad se haya esfumado sin dejar rastro y sin que nadie viera absolutamente nada extraño. La sospecha de un rapto o de una entrega deliberada sigue siendo la hipótesis más fuerte para el entorno cercano de la víctima.