Economía
15/06/2026 06:30
Los datos del Indec y consultoras privadas confirman caídas significativas en industria, construcción y ventas minoristas durante abril.
Los indicadores económicos del primer cuatrimestre del año han confirmado una tendencia de contracción que afecta a los pilares de la actividad en Argentina. Según los últimos reportes del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el mes de abril fue particularmente complejo para sectores clave como la construcción y la industria manufacturera. Ambos rubros registraron descensos significativos tanto en la comparación respecto al mes anterior como en la medición frente al mismo periodo del año pasado. La construcción, un sector históricamente dinamizador del empleo, mostró una caída del 4% intermensual, mientras que la producción industrial retrocedió un 2,1%, evidenciando las dificultades para sostener los niveles de actividad previos.
La situación en el sector productivo tiene su correlato directo en el mercado interno. Los datos de consumo masivo presentados por la consultora Scentia revelan que el volumen de ventas en unidades de productos básicos disminuyó un 4,7% en abril en relación con marzo. Al realizar la comparación interanual, la baja se sitúa en el 3,8% respecto a abril de 2025. Este fenómeno refleja un ajuste en el comportamiento de compra de los hogares, que se ven obligados a priorizar gastos esenciales ante la pérdida de poder adquisitivo. La contracción no es aislada, sino que se extiende a diversas categorías comerciales y de servicios que muestran números alarmantes en lo que va del año.
El análisis detallado de la caída por sectores durante este periodo revela el siguiente escenario:
Este panorama se completa con una baja del 11% en el sector de entretenimientos, como el cine, lo que demuestra que el ajuste ha llegado incluso a los consumos vinculados al esparcimiento. Los informes del Indec y de fuentes privadas coinciden en que el primer cuatrimestre ha sido extremadamente desafiante para la economía real. A pesar de los esfuerzos por estabilizar variables macroeconómicas, el consumo e inversión productiva aún no encuentran un piso firme. La caída en la venta de bienes durables y de consumo masivo sugiere que la recuperación de la demanda interna será un proceso gradual, condicionado por la evolución de los ingresos y la confianza de los consumidores en los meses venideros.