Economía
14/06/2026 00:01
Un informe de Michael Page revela que la intervención humana sigue siendo el factor determinante frente al avance de la automatización
La irrupción de la inteligencia artificial (IA) en el mundo del trabajo ha generado un intenso debate sobre si estas herramientas están reemplazando realmente el criterio humano o si se trata de una exageración publicitaria. Para analizar esta situación, la consultora Michael Page presentó un detallado informe basado en una encuesta realizada a 1150 profesionales en Argentina y a más de 13.000 trabajadores en siete países de América Latina. Los resultados ofrecen una perspectiva equilibrada sobre cómo la tecnología está modificando los procesos de contratación y cuáles son las expectativas reales de quienes buscan un nuevo rumbo profesional en un mercado cada vez más digitalizado.
Uno de los hallazgos más sorprendentes del estudio es la velocidad de adopción de estas herramientas. En Argentina, el 68% de los profesionales ya utiliza IA generativa en sus tareas cotidianas, lo que representa un crecimiento exponencial frente al 43% detectado en 2025 y el escaso 24% de 2024. Esta tendencia no es unidireccional; los candidatos también están aprovechando los algoritmos a su favor. Según el informe, un 39% de los postulantes recurre a la IA para optimizar la redacción de sus currículums y adaptar sus perfiles a las exigencias de los motores de búsqueda de las empresas. Por otro lado, el 46% de las compañías utiliza estas plataformas para automatizar la creación de descripciones de puestos y coordinar la logística de las entrevistas iniciales.
A pesar del auge tecnológico, el informe de Michael Page subraya que la IA actúa principalmente como un filtro de eficiencia y no como un tomador de decisiones autónomo. Los reclutadores destacan que las habilidades blandas, la empatía y la adecuación cultural de un candidato son aspectos que, por el momento, solo pueden ser evaluados correctamente por personas. En este sentido, la inteligencia artificial se posiciona como una aliada que permite a los departamentos de recursos humanos liberar tiempo de tareas administrativas para enfocarse en la estrategia y el trato personalizado. En conclusión, el mercado laboral argentino transita una etapa de transición donde el desafío reside en integrar la potencia de la automatización con la sensibilidad del juicio humano para lograr contrataciones más exitosas y duraderas.