Campo
13/06/2026 07:00
Un recorrido por la vida y el legado de Ricardo Güiraldes a 140 años de su nacimiento
Este año marca un hito fundamental en la historia de la literatura argentina, ya que se conmemoran los 140 años del nacimiento de Ricardo Güiraldes, figura central de nuestras letras nacionales. Al mismo tiempo, celebramos el centenario de la aparición de su obra más emblemática y los 90 años del fallecimiento de quien inspiró al legendario personaje de Don Segundo Sombra. Próximamente, en un horizonte cercano, también recordaremos el siglo de la desaparición física del propio autor. Resulta imperativo iluminar su figura y rescatar las facetas menos transitadas de una personalidad que modeló nuestra identidad cultural. En épocas anteriores, al cumplirse los centenarios de su nacimiento, la prensa y los círculos académicos se volcaron en homenajes que destacaban su calidez humana y su genio literario incomparable.
Ricardo Güiraldes nació el 13 de febrero de 1886 en una histórica residencia ubicada en Corrientes 537, propiedad de su bisabuelo, el reconocido coleccionista Manuel José de Guerrico. Este solar no era una vivienda cualquiera; era un centro de refinamiento donde se custodiaban objetos de lujo y se discutían los avances de la nación. Se cuenta que en ese mismo lugar se gestaron los planes para la llegada del primer ferrocarril al país. Debido a la jerarquía de las figuras que lo frecuentaban, el lugar era apodado el "Club de los Pelucones", aunque con igual justicia podría haberse llamado "la antesala del progreso". Su bisabuelo fue un hombre de extrema confianza para el general San Martín, administrando sus bienes en Francia durante su exilio.
La infancia de Ricardo estuvo marcada por el cosmopolitismo y la diversidad cultural. Cuando apenas contaba con un año de vida, su familia se trasladó a París, donde residieron por cuatro años. Esta experiencia temprana fue determinante en su educación, ya que sus primeros contactos con la lectura no fueron en su lengua materna, sino en alemán y francés. Los libros en español y la conexión profunda con el campo argentino llegarían más tarde para completar su formación intelectual. Su padre, Manuel José Güiraldes, fue un hombre de gran relevancia pública que disfrutaba de su rol como "Intendente del Centenario" entre 1908 y 1910, un periodo de gran esplendor para Buenos Aires.
A pesar de su formación europea, Güiraldes supo capturar la esencia del gaucho y la pampa con una profundidad inédita. Su obra no solo es un registro de destrezas rurales, sino una exploración filosófica sobre el ser nacional y la libertad. La vigencia de sus textos demuestra que su talento trascendió las fronteras de su tiempo, consolidándose como un puente necesario entre la tradición y la modernidad. La obra Don Segundo Sombra no es meramente una narración costumbrista, sino que representa la culminación de un proceso de búsqueda personal. A través de sus páginas, el autor logra destilar la sabiduría del hombre de campo y elevarla a una categoría universal, valorando lo que a veces se consideraba rústico desde una perspectiva moderna y estética. Hoy, al revisar su biografía, descubrimos a un hombre que supo armonizar la sofisticación internacional con el amor por su tierra natal, dejando un legado que continúa inspirando a nuevas generaciones de lectores y escritores en todo el mundo.