Campo
12/06/2026 18:35
El establecimiento La Nina busca implantar 100 hectáreas de café de especialidad desafiando los límites productivos tradicionales
En las barrancas del río Paraná, en la localidad de Empedrado, Corrientes, está surgiendo una producción innovadora que desafía la histórica tradición ganadera y citrícola de la provincia: el café de especialidad. La familia Muollo, propietaria del establecimiento La Nina, ha decidido llevar adelante un ambicioso proyecto productivo que tiene como objetivo final alcanzar las 100 hectáreas cultivadas con este grano. Lo más sorprendente de esta historia no es solo el cambio radical de rubro, sino el origen de la motivación familiar, que nació lejos de los manuales técnicos o estudios de mercado convencionales.
El disparador de esta apuesta agroindustrial fue la exitosa telenovela colombiana "Café con aroma de mujer". Nina y Rocío, esposa e hija del productor Claudio Muollo, quedaron cautivadas por la narrativa y la estética del mundo cafetalero mientras seguían la trama televisiva. Lo que comenzó como una conversación familiar de sobremesa se transformó rápidamente en una investigación seria sobre la viabilidad técnica de cultivar café en una zona dominada históricamente por el ganado y los cítricos. Claudio Muollo, productor hortícola de tercera generación, decidió apoyar la iniciativa y transformar radicalmente el paisaje productivo de sus tierras en Empedrado.
El proyecto no solo busca la producción comercial masiva, sino que aspira a posicionar a la provincia de Corrientes en el mapa global del café de especialidad. Algunos aspectos destacados de este emprendimiento familiar son:
La investigación minuciosa llevada a cabo por la familia permitió identificar las variedades que mejor se adaptan a las condiciones particulares de humedad y temperatura de la zona. El compromiso de Nina Muollo con su tierra natal fue el motor emocional que impulsó la inversión inicial y el aprendizaje constante sobre los complejos procesos de cosecha, fermentación y secado del grano. Este emprendimiento único en la región demuestra que la pasión y la curiosidad pueden abrir nuevos horizontes económicos y turísticos en el interior del país.
Aunque Buenos Aires es el lugar de origen de Claudio Muollo, su vínculo con la provincia de Corrientes es profundo y de larga data. La decisión de invertir en café de especialidad responde también a una tendencia global de consumo de productos diferenciados, con historia y calidad superior. Al transformar el establecimiento La Nina en un polo cafetalero, la familia no solo cumple un sueño personal inspirado en la ficción, sino que abre la puerta a una nueva industria que podría atraer futuras inversiones y potenciar el turismo rural especializado. El desafío de alcanzar las 100 hectáreas es significativo, pero la determinación de esta familia correntina parece ser tan fuerte como el aroma del café que ya comienza a impregnar sus campos a la vera del Paraná.