Campo
11/06/2026 19:29
La caída en la bolsa de Chicago afecta las proyecciones de rentabilidad del sector agropecuario
El mercado de commodities agrícolas enfrenta una semana de gran presión bajista en la Bolsa de Chicago, dejando a la soja en su precio más bajo de los últimos cuatro meses. Por su parte, el maíz alcanzó valores mínimos que no se registraban desde hace ocho meses, configurando un escenario desafiante para los exportadores y productores argentinos. La posición para julio de la oleaginosa retrocedió hasta situarse por debajo de la barrera de los 410 dólares por tonelada, cerrando específicamente en US$409,69.
Este descenso no es un hecho aislado, sino la culminación de una tendencia negativa que se ha acelerado en los últimos treinta días. A principios de mayo, los contratos de soja cotizaban cerca de los US$437, lo que representa una pérdida de valor de aproximadamente 27 dólares por tonelada en poco más de un mes. El maíz también acompañó esta caída, cotizando a US$162,10, reflejando una pérdida de 2,85 dólares en su última sesión operativa.
Los analistas del mercado señalan que existen múltiples factores que están empujando los precios hacia abajo, afectando directamente las expectativas de ingresos de divisas. Entre las causas principales se destacan las siguientes:
En el plano local, el impacto de estas bajas en Chicago se sintió de inmediato en los mercados a término. La soja con entrega en julio en el mercado argentino bajó de 331 a 328 dólares, siguiendo la estela de las cotizaciones internacionales. Esta reducción en los precios internos complica las estrategias comerciales de los productores, quienes en muchos casos demoran sus ventas a la espera de una recuperación que por ahora parece lejana debido al contexto global de sobreoferta.
La atención de los operadores internacionales está centrada ahora en la publicación del nuevo informe mensual del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). Este documento es fundamental para reajustar las estimaciones de oferta y demanda global. Si el organismo confirma un aumento en las existencias finales o una mejora en las condiciones de los cultivos norteamericanos, la presión sobre los precios podría mantenerse o incluso profundizarse. Para la economía argentina, que depende fuertemente de la liquidación de granos para la obtención de divisas, estas fluctuaciones externas son determinantes para la estabilidad financiera y el ingreso de reservas.