Campo
08/06/2026 18:49
La empresa avanza en una propuesta de quita para sus acreedores y participa en conciliaciones laborales
La situación de Granja Tres Arroyos, una de las firmas líderes en el sector avícola argentino, atraviesa un momento determinante tanto en lo operativo como en lo financiero. Tras el anuncio del cese de actividades en su planta La China, ubicada en Concepción del Uruguay, la provincia de Entre Ríos ha tomado un rol activo en la mediación del conflicto. La Secretaría de Trabajo y Seguridad Social convocó a una audiencia de conciliación con el propósito de acercar posiciones entre la dirección de la empresa y los representantes gremiales del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación y el Sindicato de la Carne. El objetivo es salvaguardar los 700 puestos de trabajo directos.
Más allá de la crisis laboral inmediata, Granja Tres Arroyos se encuentra inmersa en una compleja renegociación de su deuda, que asciende a aproximadamente 350 millones de dólares. Bajo el asesoramiento de la consultora Valo Columbus, la compañía busca redefinir su pasivo y asegurar su viabilidad operativa. La propuesta presentada a los acreedores es agresiva y contempla esquemas de pago diferenciados según el nivel de compromiso que cada parte asuma. El plan estratégico apunta a sanear las cuentas bancarias para permitir la continuidad de la producción a nivel nacional y evitar el cese definitivo de sus plantas.
Los puntos centrales de la propuesta de reestructuración incluyen:
A pesar de la magnitud de la deuda, existe un optimismo moderado respecto a la reapertura de la planta en Entre Ríos. Las autoridades provinciales y los sindicatos han mostrado disposición para encontrar soluciones que permitan reactivar la cadena productiva. La crisis de Granja Tres Arroyos no solo afecta a sus empleados, sino que tiene un efecto dominó sobre cientos de granjas integradas y proveedores de insumos en toda la región mesopotámica. La resolución de este conflicto es vista como un caso testigo para la industria cárnica argentina.
La reestructuración operativa de la firma también implica una revisión de sus procesos logísticos y de exportación. Se espera que, una vez alcanzado un acuerdo con los acreedores, la planta La China pueda retomar sus niveles habituales de faena. La empresa sostiene que estas medidas extremas son necesarias para garantizar la supervivencia de la marca y su posicionamiento en el mercado mundial, evitando un colapso que tendría consecuencias sociales devastadoras para la comunidad de Concepción del Uruguay y sus zonas de influencia.