Economía
08/06/2026 08:55
Los hitos históricos que dieron origen a este beneficio laboral desde la antigua Roma hasta la ley de 1945
Con la llegada del mes de junio, millones de trabajadores registrados, así como también jubilados y pensionados, se preparan para recibir la primera cuota del Sueldo Anual Complementario (SAC). Este beneficio, popularmente conocido como aguinaldo, representa una inyección económica fundamental para el consumo interno y el ahorro personal. Sin embargo, pocos conocen la profundidad histórica y política detrás de este derecho laboral que hoy se percibe como natural dentro del sistema de seguridad social en la Argentina.
El origen remoto de esta gratificación se remonta a la antigua Roma. En aquel tiempo, los ciudadanos solían intercambiar regalos durante el 1 de enero, en una tradición denominada Kalendariae strenae. El propósito era atraer buenos augurios para el año que comenzaba. Etimológicamente, la palabra aguinaldo proviene de la expresión latina “hoc in anno”, que significa “en este año”. Con el transcurso de los siglos, esta costumbre de dar presentes mutó hacia una relación laboral, donde los empleadores otorgaban bonificaciones especiales a sus trabajadores durante la temporada navideña.
En el contexto argentino, la historia del aguinaldo comenzó a gestarse a finales del siglo XIX. Hacia 1880, algunos comerciantes porteños empezaron a premiar el buen desempeño de sus empleados con un pago extra al finalizar el ciclo anual de ventas. No obstante, el primer hito institucional se produjo en mayo de 1910. Durante las celebraciones por el primer siglo de la Revolución de Mayo, el entonces intendente de Buenos Aires, Manuel Güiraldes, instauró el "Aguinaldo del Centenario". Este consistió en el pago de un salario extra a los empleados municipales, marcando un precedente administrativo sin precedentes en el territorio nacional.
La formalización legal y universal del aguinaldo llegó décadas después. Los puntos clave de este proceso fueron:
El impulso definitivo lo dio Juan Domingo Perón en 1945. Como parte de un ambicioso programa de justicia social y protección laboral, Perón promovió el decreto que obligaba a todas las empresas a pagar un décimo tercer sueldo. Esta medida no estuvo exenta de conflictos, ya que el sector patronal de la época mostró una fuerte resistencia inicial. Sin embargo, la medida se consolidó rápidamente, convirtiéndose en un pilar del bienestar de la clase trabajadora. Actualmente, el cálculo se realiza sobre la base del 50 por ciento de la mayor remuneración mensual devengada por todo concepto dentro de cada uno de los semestres del año.
Entender quién creó el aguinaldo permite valorar la evolución de los derechos sociales en la nación. Hoy, el SAC no solo es una ayuda económica, sino un símbolo de la lucha por condiciones laborales dignas y una distribución más equitativa de la riqueza generada por el esfuerzo productivo de los ciudadanos.