Exterior

07/06/2026 00:30

Israel alcanza su cénit de ocupación territorial en las últimas cuatro décadas

La expansión militar en Gaza y Cisjordania redefine el mapa geopolítico tras el conflicto iniciado en 2023

Israel alcanza su cénit de ocupación territorial en las últimas cuatro décadas

El escenario geopolítico en Oriente Próximo ha dado un giro radical que nos transporta a niveles de control territorial que no se veían en casi medio siglo. Desde el año 1982, cuando el ejército israelí completó la devolución de la península del Sinaí a Egipto y sus tropas finalizaron el cerco de Beirut tras la salida de la OLP hacia Túnez, Israel no ejercía un dominio tan extenso sobre territorios ajenos a sus fronteras reconocidas. Esta situación actual es el resultado de una compleja combinación de factores que incluyen cambios estratégicos profundos derivados de la masacre perpetrada por Hamás en octubre de 2023, un despliegue de poderío militar sin precedentes y una atmósfera de aquiescencia internacional que ha permitido ganar unos 1.000 kilómetros cuadrados en menos de tres años.

El nuevo mapa del control israelí en la región

La estrategia actual de seguridad de Israel ha priorizado la creación de zonas de exclusión y corredores militares que han fragmentado el territorio de forma permanente. En la Franja de Gaza, la ocupación se ha materializado a través de la creación del corredor de Netzarim, que divide el enclave en dos, y el control total del corredor de Filadelfia en la frontera con Egipto. Estas maniobras no solo buscan desmantelar la infraestructura de las milicias, sino establecer una presencia militar de largo plazo que garantice la vigilancia constante. El ejército israelí ha rediseñado la geografía del conflicto, estableciendo bases permanentes en lugares que antes eran núcleos urbanos o zonas agrícolas densamente pobladas.

Además de la situación en Gaza, la dinámica en Cisjordania ha seguido una tendencia de expansión constante. La declaración de nuevas tierras estatales y el crecimiento de los asentamientos han reducido el espacio disponible para una futura soberanía palestina. Los puntos clave de este incremento de control territorial incluyen:

  • La consolidación de perímetros de seguridad alrededor de los asentamientos existentes.
  • El establecimiento de zonas militares cerradas en puntos estratégicos del valle del Jordán.
  • La creación de infraestructuras viales exclusivas que conectan las colonias directamente con el territorio israelí.
  • El despliegue de tecnología de vigilancia avanzada en las periferias de las grandes ciudades palestinas.

Este incremento en la ocupación territorial plantea serios interrogantes sobre la viabilidad de soluciones diplomáticas a largo plazo. Expertos internacionales advierten que la magnitud de la presencia militar actual supera con creces los despliegues de las últimas cuatro décadas, creando una realidad sobre el terreno difícil de revertir. Mientras el gobierno israelí justifica estas medidas como una necesidad existencial para prevenir nuevos ataques, la comunidad internacional observa con preocupación cómo la línea de demarcación se vuelve cada vez más difusa. El equilibrio de poder en la región se ha transformado, dejando atrás los acuerdos de paz previos y estableciendo un nuevo cénit de ocupación que define una era de incertidumbre y control militar estricto.

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