Campo
06/06/2026 14:51
Un alivio para los productores luego de dos meses de incertidumbre por la detección de scrapie en otras regiones
El sector ganadero de la Patagonia recibió una noticia fundamental para su dinámica comercial: la reapertura oficial del mercado brasileño para las exportaciones de carne ovina. Esta resolución llega después de un periodo de tensión que se extendió por casi sesenta días, tiempo durante el cual las fronteras permanecieron cerradas debido a complicaciones sanitarias imprevistas. El conflicto se originó tras la detección de casos de scrapie clásico en establecimientos ganaderos ubicados en las provincias de Santa Fe y Entre Ríos. Aunque estos focos se encontraban a miles de kilómetros de la región patagónica, la normativa internacional y los protocolos de bioseguridad del país vecino impusieron restricciones preventivas que afectaron directamente a la producción del sur argentino.
La habilitación de las exportaciones es el resultado de intensas gestiones realizadas por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), que logró demostrar la seguridad de los productos originarios de la Patagonia. Juan Ucelli, director ejecutivo de la Cámara de Frigoríficos de la Patagonia (Cafropat), confirmó que el mercado ya se encuentra operativo nuevamente. Según el directivo, la medida era urgente, dado que los establecimientos frigoríficos se encontraban operando al límite de su capacidad de almacenamiento debido al stock acumulado que no podía ser enviado a su destino habitual.
La interrupción de los envíos generó un cuello de botella significativo en la cadena de valor. Se estima que entre 700 y 900 toneladas de carne ovina quedaron varadas en las cámaras de frío regionales. La normalización de este flujo comercial es crítica para los productores, ya que la Patagonia es responsable de gran parte de la oferta exportable del país. Los principales puntos a considerar sobre esta reapertura incluyen:
El scrapie es una patología neurodegenerativa que afecta a ovejas y cabras, y su aparición fue un golpe inesperado para un país que históricamente se mantuvo libre de esta enfermedad. No obstante, la rápida respuesta técnica del Senasa y el diálogo diplomático con Brasil permitieron destrabar un conflicto que amenazaba la estabilidad económica de cientos de familias rurales en Santa Cruz, Chubut y Río Negro. El desafío ahora se centra en agilizar la logística de transporte para que la mercadería llegue a las góndolas brasileñas antes de que finalice el trimestre.