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06/06/2026 03:00

Marisel Reynoso: la joven de 24 años que desafía prejuicios al volante de un camión para cumplir sus sueños

Con un Mercedes Benz 1114 modelo 78, esta madre entrerriana busca asegurar el futuro de sus hijos a través del transporte de granos

Marisel Reynoso: la joven de 24 años que desafía prejuicios al volante de un camión para cumplir sus sueños

A los 24 años, Marisel Reynoso personifica una historia de perseverancia y pasión que rompe con los estereotipos tradicionales del sector agropecuario argentino. Al mando de un Mercedes Benz 1114, modelo 78, esta joven madre recorre las rutas desde Gualeguay, Entre Ríos, cumpliendo lo que ella misma define como el trabajo de sus sueños. Su motivación principal es clara y contundente: conseguir los recursos necesarios para construir una casa propia para sus hijos, un objetivo que la impulsa a enfrentar cada jornada en un rubro históricamente dominado por hombres. Este desafío no es solo profesional, sino un compromiso vital para asegurar el bienestar de su familia en un contexto económico complejo y exigente.

Una herencia de fierros y motores

Aunque su inserción formal en el transporte de granos se concretó hace apenas unos meses, el vínculo de Marisel con la maquinaria pesada comenzó mucho antes. A la temprana edad de 11 años, su padre, Juan Carlos Reynoso, comenzó a involucrarla en las tareas de mecánica y el manejo de vehículos de gran porte. Esta formación inicial no solo le otorgó habilidades técnicas excepcionales, sino que también forjó en ella una mentalidad resiliente frente a los desafíos de la vida laboral en el campo, aprendiendo que la constancia es la clave del éxito. La joven destaca que su padre fue su mayor mentor, enseñándole los secretos del motor y la importancia de la responsabilidad absoluta al volante.

Originaria de Maggiolo, un pequeño pueblo en la provincia de Santa Fe, Marisel recuerda que su interés por los fierros fue evidente desde su infancia. Mientras otros niños se enfocaban en juegos convencionales, ella ya manifestaba su deseo de ser camionera. Esta vocación la llevó a integrarse rápidamente en una empresa de transporte que valoró su destreza, permitiéndole demostrar que la capacidad no tiene género en el mundo de la logística agrícola argentina. La aceptación de sus compañeros y empleadores ha sido fundamental para consolidar su carrera en un tiempo récord y con excelentes resultados operativos.

Los desafíos diarios de su profesión incluyen una serie de responsabilidades críticas:

  • La carga y descarga de cereales en diversas terminales portuarias y plantas de acopio.
  • El mantenimiento preventivo constante de un vehículo con más de cuatro décadas de antigüedad para evitar roturas en ruta.
  • La conciliación diaria de su rol materno con las extensas e impredecibles horas de trabajo en la red vial nacional.
  • La navegación experta por caminos rurales y de tierra que requieren pericia extrema y mucha paciencia.
  • La gestión de documentos de transporte y cartas de porte necesarias para garantizar la legalidad de cada traslado.

Para Marisel, cada viaje realizado bajo el sol o la lluvia representa un paso más hacia la estabilidad familiar y el sueño de la casa propia. La joven destaca que el sector agropecuario le ha tendido puentes fundamentales, permitiéndole convertir una pasión heredada en el sustento digno de su hogar. Su historia resalta la importancia de la apertura de nuevas oportunidades laborales en los agronegocios, donde el talento, el esfuerzo individual y la dedicación empiezan a pesar mucho más que los prejuicios tradicionales del pasado, inspirando a otras mujeres a sumarse a este tipo de oficios pesados y estratégicos para el país.

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