Ciencia
05/06/2026 00:30
El experto del MIT analiza el futuro de la computación cuántica y los avances en algoritmos exponenciales
Aram Harrow es una de las mentes más brillantes en el campo de la computación cuántica actual. A sus 46 años, este investigador del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) ha dedicado más de la mitad de su vida a desentrañar los misterios de una tecnología que promete revolucionar la forma en que procesamos la información globalmente. Harrow es especialmente reconocido en la comunidad científica internacional por ser uno de los creadores del algoritmo HHL en 2008, un hito que demostró cómo los ordenadores cuánticos podrían ofrecer una ventaja exponencial frente a los sistemas clásicos en la resolución de sistemas de ecuaciones lineales, una tarea fundamental en ingeniería y ciencia de datos moderna.
Durante mucho tiempo, la llegada de ordenadores cuánticos plenamente funcionales y capaces de superar a los supercomputadores actuales se situaba en un horizonte lejano, a menudo cifrado en una década o más. Sin embargo, Harrow se muestra optimista y asegura que estos dispositivos llegarán antes de lo previsto originalmente. El investigador señala que el ritmo de innovación en el hardware y, sobre todo, en la corrección de errores cuánticos, se ha acelerado drásticamente en los últimos cinco años. Para Harrow, ya no hablamos de una posibilidad teórica, sino de un desafío de ingeniería que está siendo abordado por los gigantes tecnológicos y laboratorios académicos con recursos financieros sin precedentes.
La importancia de sus predicciones radica en la capacidad de estas máquinas para transformar sectores industriales enteros. Desde la creación de nuevos materiales y fármacos hasta la optimización de sistemas logísticos complejos, la computación cuántica permitiría realizar cálculos que hoy tardarían miles de años en apenas unos minutos. Harrow destaca que el avance no vendrá solo de tener más cúbits, sino de que estos sean de mayor calidad y menos propensos al ruido ambiental, un problema crítico que su algoritmo HHL ya intentaba abordar conceptualmente hace más de quince años con gran visión de futuro.
Este mes de junio, Harrow concluye una estancia de un año en el Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT) de Madrid. Durante este tiempo, ha colaborado con investigadores locales para profundizar en las intersecciones entre la teoría de la información y las matemáticas puras aplicadas. En su entrevista, resalta el excelente nivel de la investigación en España y la importancia de fomentar estos intercambios internacionales para mantener la competitividad en una carrera tecnológica global. Según Harrow, el futuro de la computación cuántica no depende solo de la infraestructura física, sino del talento humano capaz de diseñar los algoritmos del mañana que cambiarán el mundo tal como lo conocemos hoy.