Exterior
31/05/2026 00:30
Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella se perfilan como los protagonistas de una jornada electoral decisiva
Las urnas han abierto este domingo en Colombia en una jornada que se anticipa histórica para el devenir político de la nación. Los ciudadanos acuden a los centros de votación para elegir al sucesor de Gustavo Petro, en medio de un ambiente marcado por la división ideológica y la incertidumbre económica. Según los últimos sondeos, el escenario de una primera vuelta deja a un favorito claro, Iván Cepeda, quien representa la continuidad del proyecto progresista, aunque la gran incógnita reside en determinar quién será su rival directo en el balotaje del próximo 21 de junio.
La sorpresa de esta campaña electoral ha sido el vertiginoso crecimiento de Abelardo de la Espriella, un abogado que ha logrado capitalizar el descontento de amplios sectores de la sociedad colombiana. Con un discurso encuadrado en la ultraderecha y una estética que recuerda a figuras internacionales, De la Espriella no oculta su admiración por líderes como Donald Trump, Nayib Bukele y Javier Milei. Este fenómeno ha transformado la contienda en un plebiscito sobre el modelo de país, enfrentando dos visiones diametralmente opuestas sobre la seguridad, la justicia y la economía de mercado.
El clima de polarización se ha intensificado en las últimas semanas, con debates televisivos cargados de ataques personales y una movilización masiva en redes sociales. Mientras Cepeda apela a la justicia social y a la paz total, su principal competidor de derecha promete un orden estricto y una ruptura con el sistema político tradicional. Los analistas coinciden en que la participación juvenil será determinante en este proceso, dado que representa una porción significativa del censo electoral que busca cambios profundos en la estructura del Estado.
Además de la presidencia, estas elecciones ponen a prueba la resistencia de las instituciones democráticas colombianas frente a la desinformación. La Registraduría Nacional ha garantizado la transparencia del proceso, desplegando observadores internacionales para supervisar el conteo de votos en las regiones más apartadas del país. A medida que avance la jornada, la atención se centrará en los resultados de las grandes capitales como Bogotá, Medellín y Cali, donde el pulso entre la izquierda y la ultraderecha se vive con mayor intensidad. El futuro de Colombia se decide hoy en cada mesa de votación.