Ciencia

28/05/2026 06:58

La migraña en mujeres: una enfermedad con marcado sesgo de género e impacto social

Los expertos advierten sobre la infravaloración de una patología que afecta de forma desproporcionada a la población femenina

La migraña en mujeres: una enfermedad con marcado sesgo de género e impacto social

La migraña es mucho más que un simple dolor de cabeza; es una enfermedad neurológica compleja que afecta a millones de personas en todo el mundo con consecuencias devastadoras. Sin embargo, existe una realidad estadística innegable que los sistemas sanitarios deben afrontar: la inmensa mayoría de quienes la padecen son mujeres. Según datos recientes de estudios epidemiológicos realizados en mayo de 2025, tres de cada cuatro pacientes con migraña son mujeres. En España, se estima que alrededor de seis millones de personas sufren esta patología, lo que representa aproximadamente el 13% de la población total. De ese grupo, el 70% son mujeres, aunque algunas investigaciones clínicas más específicas elevan este porcentaje por encima del 80%, consolidando a la migraña como una enfermedad con un profundo sesgo de género.

El impacto de la migraña crónica y la discapacidad

El problema no radica únicamente en la frecuencia de los ataques, sino en la intensidad y la cronicidad de los mismos, que alteran por completo la vida cotidiana. Una de cada cuatro pacientes diagnosticadas sufre la versión crónica de la enfermedad, lo que implica tener dolor de cabeza durante más de 15 días al mes. Esta situación genera una discapacidad severa que afecta todas las áreas de la vida de la mujer: desde su rendimiento profesional y estabilidad laboral hasta sus relaciones familiares y su bienestar emocional. A pesar de estas cifras alarmantes, la migraña sigue siendo una enfermedad infravalorada por la sociedad e incluso por ciertos sectores del sistema sanitario. Los expertos señalan que esta falta de reconocimiento se debe en parte a que tradicionalmente se ha considerado un problema menor, ignorando su base biológica. A continuación, se detallan las principales consecuencias de esta falta de atención especializada:

  • Impacto económico: Pérdida significativa de productividad y altos costes en tratamientos no optimizados.
  • Estigma social: Persiste la percepción errónea de que el dolor es una exageración o algo puramente psicológico.
  • Retraso en el diagnóstico: Muchos pacientes pasan años sin recibir un tratamiento preventivo adecuado.
  • Aislamiento: El dolor recurrente obliga a cancelar planes, limitando las actividades sociales y el desarrollo personal.

Es fundamental que se promueva una mayor concienciación sobre la migraña femenina para mejorar los protocolos de atención y diagnóstico temprano. No solo se trata de aliviar el dolor físico de forma puntual, sino de devolver la calidad de vida a millones de mujeres que ven limitadas sus aspiraciones personales por una patología que ha permanecido en la sombra. La investigación científica y la formación médica con perspectiva de género son herramientas clave para revertir esta tendencia y asegurar que cada paciente reciba el apoyo que necesita.

Escuchá la nota

Destacado