Campo
29/05/2026 20:52
La región superó a Nueva Orleans y Santos en el ranking global de exportaciones agrícolas
El Gran Rosario, motor fundamental de la economía argentina y epicentro de la industria aceitera nacional, ha logrado una hazaña histórica al recuperar su posición como el nodo portuario agroexportador más importante del planeta durante el año 2025. Según el último relevamiento detallado de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), esta región estratégica ha vuelto a demostrar su resiliencia y capacidad productiva tras superar diversos desafíos climáticos y logísticos que la habían relegado en años anteriores.
Durante el último ciclo comercial, el complejo portuario del Gran Rosario registró un volumen total de embarques que alcanzó las 75,7 millones de toneladas de granos, aceites y diversos subproductos derivados. Esta cifra permitió que la región argentina superara a competidores de escala global como el puerto de Nueva Orleans, en los Estados Unidos, que contabilizó 74,8 millones de toneladas, y el puerto de Santos, en Brasil, que se ubicó en el tercer puesto con un total de 60 millones de toneladas. De esta manera, el polo agroindustrial santafesino reafirma su relevancia como el principal punto de salida para la producción agrícola sudamericana hacia los mercados internacionales y consolida su competitividad en el comercio exterior.
Este retorno al primer puesto del podio mundial tiene un significado especial para el sector agroexportador argentino. Durante los últimos años, la combinación de una sequía histórica y la bajante pronunciada del río Paraná habían afectado severamente la navegabilidad y la disponibilidad de materia prima. Estos factores habían provocado que la región cayera al segundo e incluso al tercer puesto del ranking en 2023. Sin embargo, la normalización de las lluvias y la gestión eficiente de la infraestructura portuaria han permitido este repunte significativo para la economía del país.
La infraestructura del Gran Rosario es única en su tipo, concentrando un complejo de terminales que van desde Timbúes hasta Arroyo Seco. Este desarrollo industrial permite procesar y despachar productos con un valor agregado creciente, consolidando a la Argentina como un actor clave en la seguridad alimentaria mundial. Además, empresas del sector como Rizobacter han mostrado señales de solidez financiera al estirar sus vencimientos de deuda hasta el año 2029, lo que refleja un clima de mayor previsibilidad para las inversiones agroindustriales en el mediano plazo y una apuesta por el crecimiento sostenido de la producción nacional en los próximos ciclos agrícolas.