Exterior

27/05/2026 15:25

Israel ordena la evacuación total del sur de Líbano al declararlo zona de combate

La escalada bélica contra Hezbolá deja decenas de muertos tras una intensa jornada de bombardeos israelíes

Israel ordena la evacuación total del sur de Líbano al declararlo zona de combate

La tensión en Oriente Próximo ha alcanzado un nuevo punto crítico este miércoles, tras la decisión del gobierno de Israel de ordenar el desalojo total del sur de Líbano. El ejército israelí ha declarado oficialmente que todo el territorio meridional del país vecino es ahora una zona de combate, lo que implica una intensificación sin precedentes de las operaciones militares contra las posiciones del partido-milicia chií Hezbolá. Esta medida ha provocado el desplazamiento masivo de miles de civiles que huyen de los bombardeos incesantes.

Las operaciones militares de las últimas 24 horas han sido descritas como las más violentas desde que comenzó el intercambio de fuego en octubre de 2023. Los bombardeos se han concentrado no solo en el sur, sino también en el este de Líbano, dejando un saldo trágico de al menos 56 víctimas mortales y cientos de heridos. Las infraestructuras locales están colapsando ante la magnitud de la ofensiva, y los servicios de emergencia no dan abasto para atender a los afectados en las zonas más castigadas por la aviación israelí.

Consecuencias de la declaración de zona de combate

Al declarar el sur de Líbano como una zona de combate activa, Israel busca libertad total de movimiento para sus tropas y artillería, eliminando las restricciones que suelen aplicarse en áreas con alta densidad de población civil. Este movimiento sugiere la posibilidad de una incursión terrestre de mayor envergadura o, al menos, un asedio prolongado destinado a desarticular la estructura operativa de Hezbolá en la frontera. La comunidad internacional ha expresado su alarma ante lo que podría convertirse en una guerra abierta total de consecuencias regionales impredecibles.

  • Orden de evacuación inmediata para todos los residentes del sur de Líbano.
  • Bombardeos estratégicos sobre objetivos militares y centros de mando.
  • Incremento drástico en el número de víctimas civiles en menos de 24 horas.
  • Desplazamiento forzado de miles de familias hacia el norte del país.

La situación humanitaria es desesperada. Las carreteras que conducen hacia Beirut y otras ciudades del norte se encuentran colapsadas por vehículos cargados con las pocas pertenencias que los refugiados han podido rescatar. Mientras tanto, desde el lado israelí se defiende la legitimidad de estos ataques como una medida necesaria para garantizar la seguridad de sus ciudadanos en el norte de Israel, quienes también han sufrido el acoso constante de los proyectiles lanzados por Hezbolá durante meses.

El panorama diplomático parece estancado. A pesar de los llamamientos a la moderación por parte de las Naciones Unidas y diversas potencias internacionales, la determinación de ambos bandos de no ceder terreno hace que la paz parezca un objetivo lejano. La transformación del sur de Líbano en un campo de batalla permanente marca el inicio de una fase mucho más oscura y destructiva de este conflicto centenario.

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