Campo
27/05/2026 14:51
El sindicato aceitero inició una medida de fuerza que paraliza la salida de divisas en pleno Gran Rosario
En un contexto de alta tensión por la paritaria del sector, el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) del Departamento San Lorenzo decidió iniciar un paro de actividades por tiempo indeterminado. Esta medida afecta directamente al principal polo agroindustrial y exportador de la Argentina, ubicado en el Gran Rosario, desde donde se despacha el grueso de la producción de granos y subproductos oleaginosos al mercado internacional. La protesta surge como respuesta a lo que los representantes gremiales califican como una falta de propuestas satisfactorias por parte de las empresas exportadoras agrupadas en la cámara sectorial.
El gremio aceitero, que actúa de manera conjunta con la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, reclama una recomposición salarial inmediata del 20%. Según explicaron desde la conducción del SOEA, las negociaciones se encuentran estancadas debido a que las cámaras empresarias ofrecieron un incremento del 0% para el mes de mayo, proponiendo únicamente actualizaciones basadas en el índice de inflación a partir de junio. Esta postura fue rechazada tajantemente por el cuerpo de delegados tras una asamblea de emergencia realizada en las plantas industriales. La situación es crítica, ya que la medida de fuerza se produce en medio de una cosecha de soja y maíz que se perfila como récord, lo que genera una presión logística considerable en toda la zona portuaria.
Analistas del sector advierten que la Argentina no puede darse el lujo de frenar su principal motor de ingresos en este momento. La advertencia es clara: la demora en la comercialización externa podría afectar las metas de recaudación fiscal y la estabilidad del mercado de cambios. En paralelo, diversas entidades rurales han pedido acelerar la baja de retenciones, señalando que la falta de previsibilidad y los conflictos gremiales constantes impiden que el país aproveche las oportunidades de los mercados globales. Por el momento, no se ha dictado la conciliación obligatoria, y la medida de fuerza continúa firme en los accesos a las terminales del Gran Rosario. La resolución de este conflicto dependerá de la voluntad de ambas partes para retomar el diálogo y encontrar un punto de equilibrio que garantice la paz social en un sector estratégico para la economía nacional.