Deporte
22/05/2026 23:25
El Xeneize ha vivido momentos inolvidables marcados por títulos internacionales y leyendas del fútbol
La historia de Boca Juniors en los últimos treinta años es un relato de gloria, mística y una identidad inquebrantable que ha cruzado todas las fronteras posibles. Desde que Olé comenzó a circular, el club de la Ribera ha protagonizado hazañas que lo posicionaron como uno de los equipos más respetados del planeta, especialmente durante el cambio de milenio bajo la dirección estratégica de Carlos Bianchi.
El ciclo del Virrey transformó a Boca Juniors en una auténtica máquina de ganar. En el año 2000, el mundo del fútbol quedó impactado cuando el Xeneize derrotó al Real Madrid en Japón para alzarse con la Copa Intercontinental. Ese equipo, liderado en la cancha por un magistral Juan Román Riquelme y con los goles decisivos de Martín Palermo, marcó el inicio de una hegemonía continental sin precedentes modernos.
Durante este periodo de esplendor, se sumaron las Copas Libertadores de 2000, 2001 y 2003, además de otra Intercontinental frente al Milan en una tanda de penales histórica. Las crónicas de Olé capturaron la esencia de la Bombonera, un estadio que se convirtió en una fortaleza inexpugnable para cualquier rival extranjero. La figura de Riquelme emergió no solo como un futbolista talentoso, sino como el máximo ídolo de la institución, capaz de manejar los tiempos de los partidos más calientes.
Tras los años de máxima gloria, Boca Juniors ha mantenido su competitividad en el plano local, sumando numerosas ligas y copas nacionales que han engrosado su vitrina de forma constante. Sin embargo, la obsesión por alcanzar la séptima Copa Libertadores se ha convertido en el eje central de la narrativa xeneize en la última década. El club ha llegado a múltiples finales y semifinales, demostrando que su jerarquía internacional sigue intacta a pesar de los cambios de nombres.
En este proceso de evolución, Juan Román Riquelme regresó al club, esta vez desde la gestión dirigencial, asumiendo la presidencia con el objetivo de devolver a la institución a lo más alto del podio continental. Algunos momentos fundamentales de estos 30 años que hemos cubierto son:
Hoy, Boca Juniors enfrenta el desafío de modernizar su plantilla manteniendo el ADN de lucha y entrega que lo caracteriza desde su fundación. Olé ha estado en cada entrenamiento y en cada viaje, documentando una pasión que no conoce de límites y que promete seguir escribiendo capítulos dorados.