Campo
21/05/2026 23:59
El anuncio del presidente Javier Milei sobre el trigo y la soja genera expectativas en el sector agropecuario
El presidente Javier Milei sacudió el tablero político y económico del sector agropecuario al anunciar una reducción en los derechos de exportación para cultivos estratégicos. Durante el acto central por el 172° aniversario de la prestigiosa Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el mandatario nacional confirmó que las retenciones aplicadas al trigo y la cebada experimentarán un descenso significativo, pasando del 7,5% al 5,5% a partir del próximo mes de junio. Además, el Ejecutivo presentó un esquema de reducción gradual para el complejo sojero que se pondrá en marcha en el año 2027, sujeto estrictamente al desempeño de la recaudación fiscal y el equilibrio de las cuentas públicas, con quitas mensuales proyectadas de entre un cuarto y medio punto porcentual hasta completar el ciclo en 2028. Esta medida, aunque sorpresiva por su cronograma, fue recibida con un optimismo cauteloso por los principales representantes de las entidades rurales y las cámaras sectoriales. Si bien se valora profundamente el cambio de rumbo y la señal política de aliviar la pesada carga tributaria que recae sobre el productor primario, existe un reclamo latente y generalizado por la velocidad de las reformas. Los referentes del campo sostienen que, ante un escenario global de costos de producción en alza y una brecha cambiaria que todavía genera distorsiones en los márgenes de rentabilidad, la recuperación de la competitividad requiere medidas mucho más audaces y expeditivas.
Desde la Sociedad Rural Argentina (SRA), bajo la conducción de Nicolás Pino, se emitió un comunicado donde se considera que estas acciones son pasos indispensables para recuperar el terreno perdido frente a competidores regionales como Brasil o Uruguay. Sin embargo, el horizonte estratégico deseado por la mayoría de los productores sigue siendo la eliminación total y definitiva de los gravámenes a la exportación. Los puntos fundamentales de las demandas que el sector sigue sosteniendo ante la Casa Rosada incluyen una agenda de tres ejes prioritarios:
Por otro lado, la industria molinera y los exportadores de cereales también manifestaron su apoyo a la decisión oficial, destacando que una menor presión sobre el trigo dinamizará toda la cadena de valor, desde el semillero hasta la mesa de los consumidores finales. No obstante, la gran incógnita que circula en los pasillos de las bolsas de cereales es si el esquema gradual propuesto para la soja será suficiente para traccionar una siembra récord en las campañas venideras, considerando que el mayor peso de la reducción recién se sentirá hacia finales de la década. La presión del sector continuará firme, exigiendo que la carga impositiva desaparezca para liberar de una vez por todas la capacidad productiva del campo argentino, que es el verdadero motor económico del país.