Campo
21/05/2026 19:52
El presidente argentino proyecta bajas impositivas para el trigo, la cebada y la soja a partir de 2026 y 2027
En un anuncio que capturó la atención de los principales actores del sector agroindustrial, el presidente Javier Milei presentó un esquema de reducción impositiva que busca aliviar la carga sobre las exportaciones. Durante su intervención en el aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el mandatario ratificó su compromiso de desmantelar la estructura de retenciones que, según su visión, ha asfixiado la capacidad productiva de Argentina durante décadas. Esta medida no solo abarca a los granos tradicionales, sino que se extiende a sectores estratégicos de la industria pesada.
El cronograma de rebajas comenzará formalmente en junio de 2026, afectando inicialmente al trigo y la cebada, cuyas alícuotas pasarán del 7,5% al 5,5%. Milei enfatizó que esta decisión es parte de una estrategia integral para devolver competitividad al campo argentino. Respecto a la soja, el cultivo que mayor recaudación aporta al fisco, el presidente anunció un esquema de reducción gradual que se activará en enero de 2027. Este proceso contempla bajas mensuales de entre 0,25 y 0,5 puntos porcentuales, condicionadas a la evolución de la recaudación tributaria y a la continuidad de su programa económico en un eventual segundo mandato.
Más allá de la frontera agrícola, el plan de reducción de derechos de exportación alcanza a rubros industriales críticos para el desarrollo tecnológico y la generación de valor agregado. El presidente detalló que se eliminarán por completo las retenciones para sectores específicos, buscando fomentar la inserción de productos argentinos en los mercados globales. Los puntos clave del anuncio industrial incluyen:
El discurso presidencial estuvo marcado por una fuerte retórica libertaria, calificando a los impuestos como una forma de robo y asegurando que la misión principal de su gestión es achicar el tamaño del Estado. Milei argumentó que la única forma genuina de bajar la presión tributaria es mediante un recorte drástico del gasto público. Aunque el sector agropecuario recibió con buenos ojos la noticia, también persisten dudas sobre la viabilidad de esperar hasta 2026 para ver los primeros cambios significativos. No obstante, el mercado interpreta este anuncio como una hoja de ruta clara que busca incentivar la siembra y la inversión industrial a largo plazo, brindando previsibilidad en un entorno que históricamente se caracterizó por la volatilidad de las reglas de juego.