Policiales
18/05/2026 19:22
La autopsia reveló un cuadro infeccioso severo y lesiones físicas que complican la situación judicial del entorno
El caso que ha conmocionado a toda la provincia ha sumado un capítulo determinante con la entrega del informe forense oficial. Tras el trágico fallecimiento de Ángel López, el niño de apenas 4 años cuya muerte generó una profunda indignación social y diversas marchas pidiendo justicia, los peritos médicos han revelado detalles que resultan verdaderamente estremecedores para la opinión pública y para los investigadores judiciales involucrados en la causa penal que se tramita actualmente.
El examen post mortem realizado en la morgue judicial determinó que la causa inmediata del deceso fue un cuadro infeccioso pulmonar severo que derivó en un daño multiorgánico irreversible. Sin embargo, lo que más ha impactado a las autoridades es la presencia de traumatismos craneoencefálicos y otras lesiones físicas de distinta evolución que sugieren un contexto de maltrato crónico. Estos hallazgos contradicen de forma tajante algunas de las versiones iniciales brindadas por el entorno cercano del menor, quienes intentaron justificar su estado de salud como una enfermedad repentina.
Los especialistas indicaron que el proceso infeccioso que afectaba sus pulmones no fue tratado a tiempo ni recibió la asistencia pediátrica adecuada, lo que permitió que la condición de Ángel se deteriorara hasta un punto sin retorno. La combinación de una patología respiratoria aguda no asistida con la debilidad física provocada por los golpes detectados conformó un escenario fatal. La justicia ahora busca establecer si hubo una omisión deliberada de cuidados médicos esenciales, lo que podría agravar sustancialmente las imputaciones contra los responsables legales del niño bajo la figura de abandono de persona o incluso homicidio.
En el marco de la investigación liderada por la fiscalía, se han tomado las siguientes medidas de urgencia:
El fiscal a cargo ha solicitado nuevos peritajes complementarios para determinar con precisión la antigüedad de las lesiones óseas encontradas, buscando confirmar si se trataba de un caso de maltrato infantil prolongado en el tiempo. Mientras la comunidad exige las penas máximas, el cuerpo de Ángel López permanece como la prueba central de un sistema de protección que falló en detectar las señales de alerta. Los próximos días serán claves para definir la situación procesal de los detenidos y la calificación legal final del expediente judicial.