Campo
17/05/2026 14:55
La accesibilidad económica y la versatilidad nutricional impulsan el crecimiento del sector avícola frente a la carne vacuna
Durante el transcurso del año 2025, el panorama del consumo de proteínas animales en Argentina experimentó un cambio histórico. Según un informe detallado elaborado por el Centro de Información Nutricional de la Carne de Pollo (Cincap), basándose en datos del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), la carne de pollo ha logrado consolidarse como la opción preferida por los habitantes del país. Este fenómeno no solo responde a una cuestión de gustos personales, sino principalmente a una combinación de factores económicos y nutricionales que han alterado la balanza tradicional del mercado alimentario local.
De acuerdo con el reporte del Cincap, las cualidades únicas de este producto lo han posicionado en lo más alto del podio de consumo nacional. Durante el período analizado, se registró un consumo promedio de 49,4 kilos por habitante al año. Esta cifra resulta especialmente relevante al compararla con los datos proporcionados por la Secretaría de Agricultura, que ubicó el consumo de carne vacuna en 49,92 kilos para el mismo periodo. No obstante, existe una discrepancia técnica en las mediciones, ya que el organismo oficial estimó el consumo aviar en 47,68 kilos, lo que de todas formas representa una expansión notable del 3,07% respecto a ciclos anteriores.
Uno de los pilares fundamentales que explican este crecimiento sostenido es, sin duda, la accesibilidad económica. En un contexto de fluctuaciones financieras, el pollo se presenta como la alternativa más viable para el bolsillo de los argentinos. Un relevamiento reciente realizado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva) puso de manifiesto la enorme brecha de precios que existe entre ambas proteínas. Mientras que en el último mes de abril la carne vacuna alcanzó un precio promedio de $18.559 por kilo en bocas de expendio, el pollo se mantuvo significativamente más bajo, con un valor de $4936 por kilo.
Esta diferencia de precios no solo afecta la elección diaria de los consumidores, sino que también redefine las estrategias de la industria alimentaria. El sector avícola ha sabido aprovechar esta ventaja competitiva para mejorar sus procesos de distribución y calidad, ofreciendo un producto que cumple con los estándares nutricionales más exigentes. Entre las ventajas destacadas por los expertos del Cincap se encuentran:
Finalmente, es importante observar cómo la industria continúa adaptándose a la demanda. A pesar de los desafíos que enfrenta el sector agroindustrial, como la posible importación de insumos básicos y la volatilidad de los precios internacionales, la carne de pollo mantiene una trayectoria ascendente. La combinación de una producción eficiente y una demanda robusta sugiere que el liderazgo avícola en la dieta argentina es una tendencia que podría profundizarse en los próximos años, consolidando un nuevo paradigma en la soberanía alimentaria del país.