Exterior
17/05/2026 00:40
El empresario y dueño del Inter de Miami analiza las diferencias estratégicas necesarias para lograr un cambio democrático en la isla
Jorge Mas Santos se ha consolidado como una de las figuras más influyentes y respetadas del exilio cubano en Miami. A sus 63 años, su peso político y social no solo proviene de ser el heredero directo del histórico Jorge Mas Canosa, sino de su propio éxito empresarial y su capacidad para transformar la realidad económica de Florida. Como presidente de la Fundación Nacional Cubano Americana y dueño del Inter de Miami, su opinión sobre la política exterior de Estados Unidos hacia la isla es fundamental para entender el pulso de la diáspora en un momento crítico.
En una reciente intervención, Mas Santos ha sido tajante al criticar la intención de la administración Trump de copiar fielmente el modelo de intervención aplicado en Venezuela para intentar derrocar al régimen cubano. Según el empresario, aunque ambos gobiernos comparten vínculos ideológicos y operativos estrechos, las estructuras de control social y militar en Cuba son mucho más profundas, antiguas y resistentes. "Lo que hizo Trump con Venezuela funciona allí, pero no sirve para Cuba", afirma con rotundidad, subrayando la necesidad de una estrategia quirúrgica que entienda las particularidades históricas del sistema castrista.
Para Mas Santos, la libertad de Cuba no vendrá exclusivamente a través de sanciones económicas generales que asfixien a la población civil, sino de un apoyo decidido a los sectores que pueden generar un cambio real desde el interior. Su experiencia en el mundo de los negocios internacionales, liderando la multinacional MasTec y gestionando el fichaje global de estrellas como Lionel Messi, le ha otorgado una visión pragmática de la influencia y el poder. Considera que el embargo estadounidense, aunque necesario como herramienta de presión política, debe ir acompañado de incentivos claros para aquellos cuadros intermedios que estén dispuestos a romper con la cúpula gobernante en busca de un futuro democrático.
La visión de Jorge Mas Santos representa un cambio generacional necesario en el liderazgo anticastrista. Mientras su padre fue el arquitecto de la confrontación frontal y legislativa, el hijo busca un equilibrio inteligente entre la firmeza ideológica y el pragmatismo económico. En un momento donde la isla enfrenta su peor crisis energética y social en décadas, las palabras de Mas resuenan como una advertencia para la Casa Blanca: no se puede ganar la partida en Cuba usando el manual de otro país. El camino hacia la libertad requiere una hoja de ruta propia y sofisticada.