Campo

15/05/2026 00:10

Argentina importará trigo desde Paraguay ante la paradoja de la abundancia

La industria molinera advierte dificultades para conseguir mercadería local pese a la cosecha récord

Argentina importará trigo desde Paraguay ante la paradoja de la abundancia

En un contexto que parece contradictorio, la industria molinera de Argentina ha comenzado a analizar seriamente la importación de trigo desde Paraguay. Esta situación surge a pesar de que el país viene de atravesar una cosecha récord, lo que los expertos del sector han denominado como la paradoja de la abundancia. En la ciudad de Mar del Plata, representantes del sector advirtieron que la falta de oferta por parte de los productores locales y ciertos problemas de calidad panadera están obligando a buscar el cereal fuera de las fronteras nacionales para garantizar el abastecimiento interno.

Desafíos logísticos y de calidad en el sector molinero

La última campaña de trigo alcanzó la cifra histórica de 29,5 millones de toneladas, según datos proporcionados por la Bolsa de Comercio de Rosario. No obstante, este volumen no se ha traducido en una disponibilidad fluida para los molinos harineros. Diego Cifarelli, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), explicó que la cadena de valor del trigo es un pilar fundamental de la economía, ya que genera empleo para aproximadamente 400.000 personas y representa casi el 13% de las cadenas agroindustriales del país.

Existen varios factores que explican por qué las empresas están solicitando autorizaciones al Senasa para importar mercadería paraguaya:

  • Descalce de tiempos: El productor suele vender de forma estratégica buscando mejores precios, mientras que la industria necesita comprar a diario.
  • Costos operativos: En algunos casos, el valor del trigo nacionalizado desde Paraguay resulta más competitivo que el precio en el mercado interno local.
  • Calidad superior: Se ha detectado que el grano proveniente del país vecino cumple mejor con los estándares requeridos para la elaboración de harinas de alta gama.

Esta no es la primera vez que ocurre un fenómeno de este tipo, aunque sigue siendo un hecho inusual para un país exportador de cereales. En el año 2016 se registró una importación de prueba desde Uruguay, lo que marcó un hito tras 43 años sin compras externas significativas. Actualmente, la industria busca que el trigo paraguayo ingrese con un valor menor a los 300 dólares por tonelada nacionalizada. Mientras tanto, se espera que la próxima cosecha de trigo y cebada genere ingresos por exportaciones superiores a los 4600 millones de dólares, reforzando la extraña convivencia entre el éxito exportador y las dificultades de abastecimiento local.

Escuchá la nota

Destacado