Campo
14/05/2026 14:44
Pese a una caída en la producción respecto al ciclo récord anterior, los precios internacionales sostienen los ingresos de divisas
La cadena agroindustrial argentina se prepara para afrontar los desafíos de la campaña fina 2026/27 en un contexto global marcado por la volatilidad. Según las recientes proyecciones presentadas por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, se estima que la producción de trigo alcanzará los 21,3 millones de toneladas. Esta cifra se desprende de una superficie de siembra calculada en 6,5 millones de hectáreas, lo que representa una contracción moderada en comparación con los hitos alcanzados en el ciclo productivo precedente.
Durante el tradicional encuentro A Todo Trigo celebrado en la ciudad de Mar del Plata, Ramiro Costa, gerente general de la entidad bursátil, analizó en detalle las variables que condicionarán el resultado económico del sector. El informe destaca que, si bien la superficie destinada al cultivo retrocedería un 3% y el volumen total de cosecha caería un 23% respecto al ciclo récord de 2025/2026, el impacto financiero será compensado parcialmente por la dinámica de los mercados externos. En el ciclo anterior, Argentina logró una producción histórica de 27,9 millones de toneladas sobre una superficie de 7 millones de hectáreas, estableciendo una vara muy alta para la nueva temporada.
El escenario internacional actual presenta una menor oferta global de granos, lo que ha derivado en precios más firmes que actúan como un amortiguador para los productores locales. En este sentido, se estima que las exportaciones conjuntas de trigo y cebada generarán ingresos por un total de US$4603 millones. Esta cifra representa apenas una disminución del 2% en comparación con el ciclo previo, lo que demuestra la resiliencia del sector exportador frente a las variaciones en los volúmenes de producción física.
El análisis técnico también puso el foco en la evolución de los costos de producción, los cuales continúan bajo presión debido a factores geopolíticos y económicos globales. Entre los puntos más críticos señalados por los especialistas se encuentran:
Finalmente, el contrapunto entre los dirigentes del agro y las autoridades de la Secretaría de Agricultura subraya la necesidad de revisar las políticas de retenciones para incentivar la inversión en tecnología. A pesar de los desafíos, el trigo sigue siendo un pilar fundamental para la estabilidad macroeconómica de Argentina, aportando divisas esenciales en un momento de necesidad de fortalecer las reservas internacionales.