Campo
11/05/2026 19:19
El Tribunal Oral Penal de Mercedes halló culpable a Rómulo Augusto Bobbio por la administración fraudulenta de casi 2000 vacas
En una resolución que marca un precedente fundamental para la justicia rural en la Argentina, un productor ganadero ha sido condenado a abonar una indemnización millonaria tras un extenso proceso judicial en la provincia de Corrientes. Luego de más de seis años de exhaustivas investigaciones, pericias contables y múltiples audiencias, el Tribunal Oral Penal de Mercedes dictó sentencia definitiva en una causa vinculada a la desaparición sistemática de ganado vacuno, un delito que ha generado gran preocupación en el sector agroindustrial nacional debido a su magnitud y complejidad.
El tribunal declaró culpable al productor Rómulo Augusto Bobbio por el delito de administración fraudulenta. La investigación judicial logró reconstruir la compleja maniobra que derivó en la desaparición de casi 2000 cabezas de ganado pertenecientes a la firma Landver SA. De acuerdo con las estimaciones actuales del mercado y considerando los intereses acumulados durante el extenso litigio, la cifra que el condenado deberá desembolsar superaría los 3,3 millones de dólares estadounidenses. Esta suma no incluye los honorarios correspondientes a los equipos legales de ambas partes ni las tasas judiciales adicionales, lo que incrementará considerablemente el costo final de la sentencia impuesta por los magistrados.
Los hechos que motivaron esta condena histórica tuvieron lugar en la zona rural del departamento de Curuzú Cuatiá, entre los años 2019 y 2020. Los directivos de la empresa Landver SA iniciaron la acción legal tras detectar graves inconsistencias en el stock bovino que era administrado por Bobbio en diversos establecimientos rurales de la provincia correntina. La sentencia fue firmada por el cuerpo colegiado integrado por el doctor Jorge Alberto Troncoso en calidad de presidente, junto a los vocales Juan Manuel Muschietti y Ramón Alberto Ríos, quienes coincidieron de forma unánime en la responsabilidad material del imputado.
Este fallo es seguido de cerca por las entidades rurales de todo el país, ya que pone de manifiesto la capacidad de la justicia para abordar delitos económicos complejos dentro del ámbito ganadero moderno. Los detalles del proceso revelan que se debieron realizar auditorías profundas sobre los movimientos de hacienda y los registros oficiales de sanidad animal para probar el dolo en la administración de los recursos. Los puntos clave de la sentencia incluyen:
La resolución del caso no solo busca resarcir el daño patrimonial a la empresa afectada, sino también enviar una señal clara sobre la protección de la propiedad privada y la transparencia en los contratos de administración ganadera en el interior del país.