Economía
11/05/2026 19:21
El ministro Luis Caputo anunció la apertura de sobres para proyectos de inversión privada en cinco provincias argentinas
El Gobierno nacional continúa ejecutando su plan estratégico de privatización de la infraestructura vial argentina, marcando un hito en la gestión de las comunicaciones terrestres del país. En una reciente jornada administrativa, se llevó a cabo la apertura de sobres para la licitación de más de 2500 kilómetros de corredores nacionales, un paso fundamental hacia la transferencia de la gestión operativa al sector privado. El ministro de Economía, Luis Caputo, fue el encargado de oficializar esta noticia a través de sus canales de comunicación digitales, destacando el interés generado en el mercado constructor y de servicios. Es importante destacar que este proceso de licitación atrajo la atención de diversos consorcios nacionales e internacionales, lo que demuestra la confianza del sector empresarial en el nuevo marco regulatorio propuesto por la actual administración para el desarrollo de obras públicas críticas.
Según la información proporcionada por el titular de la cartera económica, esta licitación corresponde específicamente a los tramos de la Etapa II-B de la Red Federal de Concesiones. Lo más relevante de este nuevo esquema es que contempla una inversión 100% privada, eliminando la dependencia del tesoro nacional para el mantenimiento y mejora de las trazas. La magnitud del proyecto se refleja en la participación de 17 oferentes que presentaron sus propuestas técnicas y económicas para hacerse cargo de la infraestructura nacional durante los próximos años.
Las zonas afectadas por esta licitación comprenden territorios estratégicos en las provincias de Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires, La Pampa y San Luis. El objetivo primordial, además de la privatización administrativa, es garantizar una mejora sustancial en la conectividad y la seguridad vial de caminos que son considerados vitales para la logística nacional, el flujo turístico regional y el comercio exterior. Los tramos definidos en esta instancia son:
El ministro Caputo subrayó que este modelo representa un cambio de paradigma en la obra pública argentina. Al fomentar un esquema sin subsidios estatales, el Gobierno busca reemplazar el gasto público directo por compromisos de inversión privada a largo plazo. De acuerdo con la visión oficial, esta transición permitirá alcanzar mayores niveles de eficiencia operativa, una infraestructura de mejor calidad para todos los ciudadanos y una reducción del déficit fiscal asociado al mantenimiento de las rutas nacionales.