Policiales
10/05/2026 18:41
La banda operaba en distintos barrios porteños utilizando llaves maestras y herramientas de alta precisión para ingresar a viviendas
En un operativo de gran precisión, efectivos de la Policía de la Ciudad lograron desarticular a una peligrosa organización criminal conocida como Los Cerrajeros. Esta banda se especializaba en el robo de departamentos y viviendas particulares utilizando una técnica depurada de duplicación de llaves y manipulación de cerraduras de alta seguridad sin necesidad de ejercer violencia física sobre las estructuras. La investigación, que se extendió por varios meses de seguimiento, culminó con la detención de tres hombres mayores de edad en el barrio de Caballito.
El arresto se produjo luego de que una patrulla detectara movimientos sospechosos de un vehículo en las inmediaciones de un edificio residencial de lujo. Al notar la presencia policial, los delincuentes intentaron darse a la fuga, pero fueron rápidamente interceptados por un cerco preventivo. Durante la requisa del automóvil y posteriores allanamientos en domicilios vinculados a la banda, los investigadores se encontraron con un verdadero arsenal tecnológico destinado exclusivamente al robo de propiedades.
Lo que más sorprendió a los peritos de la fuerza fue el hallazgo de más de 150 llaves duplicadas y llaves maestras diseñadas para abrir distintos modelos de puertas blindadas. Según informaron las autoridades, los delincuentes realizaban tareas de inteligencia previa, identificando a sus víctimas y obteniendo copias de las llaves mediante diferentes engaños o aprovechando descuidos en servicios de cerrajería informales de dudosa procedencia. La banda operaba principalmente en los barrios de Belgrano, Palermo y Recoleta, donde la densidad de edificios facilitaba su camuflaje.
Además de la impresionante colección de llaves secuestradas, la policía logró incautar los siguientes elementos durante el procedimiento:
El accionar de Los Cerrajeros representaba una amenaza significativa para la seguridad urbana, ya que su método no dejaba rastros de violencia en las puertas, lo que demoraba el descubrimiento del delito por parte de los propietarios. Esta modalidad permitía a los delincuentes actuar con una tranquilidad asombrosa dentro de los domicilios. Los tres detenidos cuentan con un frondoso prontuario por delitos contra la propiedad y ahora enfrentan cargos por asociación ilícita y robo agravado.
Este golpe al hampa subraya la importancia de la prevención y la desconfianza ante servicios técnicos no autorizados. El Ministerio de Seguridad porteño recomendó a los ciudadanos reforzar las medidas de seguridad en sus accesos y evitar dejar llaves en manos de terceros. La causa ha quedado a disposición del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional, donde se espera que se defina la prisión preventiva de los implicados.