Economía
10/05/2026 18:00
La calificadora elevó la nota crediticia a B- pero advirtió sobre la vulnerabilidad financiera ante el próximo ciclo electoral
La reciente mejora en la calificación de la deuda argentina otorgada por Fitch Ratings ha sido recibida como un respaldo significativo a las actuales políticas de ajuste fiscal y ordenamiento macroeconómico. La subida de la nota desde CCC+ hasta B- marca un hito importante en la gestión financiera del país, permitiendo que la deuda soberana regrese a niveles de calificación que no se registraban desde mediados de 2018. Sin embargo, este avance cualitativo no significa que las fragilidades estructurales hayan desaparecido por completo. La agencia internacional ha sido enfática al señalar que el Gobierno debe priorizar la acumulación de reservas internacionales para blindar la economía ante el ciclo electoral de 2027.
Todd Martínez, director senior de soberanos para América de Fitch Ratings, explicó que la mejora en la calificación responde directamente a la capacidad demostrada por el Poder Ejecutivo para cumplir con sus compromisos de deuda externa a corto plazo sin recurrir a la emisión monetaria descontrolada. No obstante, el analista financiero subrayó que para garantizar la sostenibilidad del modelo a largo plazo es indispensable construir lo que denominó un colchón de dólares. Este excedente de divisas funcionaría como una suerte de póliza de seguro ante los posibles episodios de volatilidad financiera y cambiaria que suelen preceder a los procesos electorales en los mercados emergentes.
La visión de la calificadora sugiere que los inversores no solo observan el superávit primario, sino también la solidez patrimonial del Banco Central de la República Argentina. En este sentido, la agencia advirtió que la acumulación de reservas netas debe ir más allá del pago estricto de vencimientos de capital e intereses de los bonos soberanos. Una posición robusta en moneda extranjera permitiría al país navegar con mayor tranquilidad los ruidos políticos y asegurar a los mercados financieros internacionales que el rumbo de desregulación económica es sólido, independientemente del resultado de las urnas en el futuro.
Los factores clave que determinarán la estabilidad futura según el análisis de Fitch son:
Uno de los puntos más destacados por la calificadora es la percepción de que el actual rumbo económico podría sobrevivir incluso ante un eventual cambio de liderazgo político. Fitch considera que parte de las reformas estructurales implementadas están comenzando a generar un consenso básico sobre la importancia de mantener el equilibrio presupuestario. Para que la calificación crediticia continúe en una senda ascendente hacia niveles de mayor seguridad, el desafío del equipo económico será demostrar que la acumulación de divisas es una tendencia estructural y no un fenómeno estacional derivado únicamente de ingresos transitorios.