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07/05/2026 00:30

La postura a cuatro patas y su curioso regreso a la cultura popular contemporánea

Analizamos la influencia de la literatura de Miranda July y las tramas de la serie Euphoria

La postura a cuatro patas y su curioso regreso a la cultura popular contemporánea

La cultura popular contemporánea tiene la capacidad de recontextualizar elementos cotidianos, dotándolos de una carga simbólica que trasciende su función original. En los últimos meses, la postura a cuatro patas ha pasado de ser un tabú o una simple referencia sexual a convertirse en un eje central de discusión en la literatura de vanguardia y las superproducciones televisivas. Este fenómeno no es casual, sino que responde a una nueva exploración de la vulnerabilidad y la identidad femenina en medios masivos.

De la literatura de Miranda July a la estética de Euphoria

El punto de partida de este resurgimiento mediático se encuentra en la obra de Miranda July, especialmente en su éxito literario titulado de forma homónima. En sus páginas, July deconstruye la percepción de esta postura, alejándola de la sumisión para vincularla con la estabilidad absoluta. La autora utiliza la metáfora de una mesa para explicar que, al estar apoyada sobre cuatro puntos, el cuerpo alcanza una firmeza que impide ser derribado con facilidad. Esta visión subvierte la mirada tradicional y propone una reapropiación del cuerpo desde una perspectiva de poder y seguridad personal, incluso en contextos de crisis existencial.

Por otro lado, la televisión ha llevado esta representación al terreno visual más crudo. En la tercera temporada de la serie Euphoria, el personaje interpretado por Sydney Sweeney utiliza esta estética dentro de un contexto económico y social complejo. La trama muestra a Cassie emulando una figura animal para generar ingresos a través de plataformas de contenido bajo suscripción. El objetivo es financiar una boda de lujo que su prometido, encarnado por Jacob Elordi, se niega a costear. Aquí, la postura sirve para ilustrar la mercantilización del cuerpo y la desesperación por encajar en un ideal de estatus social basado en el consumo desmedido.

Esta dualidad entre la estabilidad literaria y la explotación visual genera un debate sobre cómo se consume el cuerpo femenino en la actualidad:

  • La literatura de July aporta una visión introspectiva sobre la autonomía física.
  • La televisión refleja la realidad de las nuevas economías digitales y el OnlyFans.
  • Ambas narrativas coinciden en la importancia de la expresión corporal como mensaje.

En conclusión, el regreso de esta postura a la esfera pública no es meramente estético. Se trata de un reflejo de las tensiones modernas entre la búsqueda de seguridad interna y las presiones externas de un mundo hiperconectado. La recepción de estas obras por parte del público indica un cambio en la sensibilidad colectiva, donde la honestidad brutal y el abandono de las pretensiones sociales ganan terreno. La cultura pop demuestra que hasta los gestos más básicos pueden contener una complejidad narrativa inabarcable y necesaria para entender los tiempos actuales.

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