Campo
07/05/2026 20:37
Productores bonaerenses sufrieron destrozos materiales y pérdidas de animales tras el temporal
Los habitantes de la zona rural de Las Flores, en la provincia de Buenos Aires, vivieron momentos de extrema angustia tras el paso de un violento tornado que dejó un rastro de destrucción a su paso. El fenómeno meteorológico, que se manifestó con ráfagas de una intensidad descomunal, afectó severamente a varios establecimientos agropecuarios, provocando pérdidas materiales millonarias y afectando directamente al ganado. Uno de los casos más impactantes fue el del productor Alberto Coda, quien al recorrer sus campos se encontró con un escenario desolador: sus ovejas estaban esparcidas, heridas y muchas de ellas muertas fuera de sus corrales habituales.
Coda relató que inicialmente pensó que sus animales habían sido víctimas de un ataque de perros salvajes, una problemática común en la región. Sin embargo, a medida que avanzaba por el terreno, la magnitud del desastre reveló una realidad diferente. "Había una franja de unos 70 metros donde todo quedó arrasado. No eran perros, era la fuerza del viento que había hecho volar los alambrados y marcado el sembrado", explicó con conmoción. El tornado no solo afectó al ganado, sino que también arrancó de raíz árboles centenarios y destruyó infraestructuras que habían tomado años construir.
La situación fue confirmada por Mariano Meliante, presidente de la Sociedad Rural de Las Flores, quien brindó un informe sobre los daños generales en el partido. Según el dirigente, el fenómeno recorrió un corredor de aproximadamente 10 kilómetros de longitud, impactando de lleno en al menos seis establecimientos rurales. Las consecuencias del paso de la tormenta incluyeron daños significativos:
El tornado no solo dejó secuelas físicas, sino que también alteró la dinámica productiva de la zona. En algunos campos, el viento fue tan potente que logró desplazar maquinaria agrícola pesada varios metros, causando daños irreparables en sembradoras y tractores. La comunidad local se encuentra trabajando intensamente para asistir a los productores más afectados y comenzar con las tareas de reconstrucción, que se prevén largas y costosas. Este evento pone de manifiesto la vulnerabilidad de la infraestructura rural ante fenómenos climáticos extremos.