Economía
03/05/2026 18:36
Un informe revela el crecimiento de la denominada revolución Rappi y la precarización del ingreso en Argentina
El panorama laboral en Argentina atraviesa una transformación significativa desde el inicio de la gestión de Javier Milei. Un reciente estudio detallado revela que el motor principal de la creación de puestos de trabajo no proviene de las industrias tradicionales, sino de sectores vinculados a la economía de plataforma y la venta informal de alimentos. Según un informe de la consultora Econviews, basado en microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, las actividades de delivery, la comida callejera y la elaboración de alimentos en el hogar se han consolidado como las principales fuentes de ocupación en el país.
El análisis económico, liderado por el especialista Rafael Aguilar, destaca que el rubro de hoteles y restaurantes registró un incremento de 141.000 nuevos ocupados hacia el cierre de 2025. No obstante, la calidad de estos empleos presenta características de alta fragilidad. Del total mencionado, aproximadamente 101.000 trabajadores operan de manera independiente, desempeñando sus labores en la vía pública, utilizando vehículos propios o cocinando desde sus viviendas particulares. Este fenómeno ha sido etiquetado por Miguel Kiguel como la "revolución Rappi", un término que describe la masificación de servicios gestionados a través de aplicaciones digitales de pedidos.
La magnitud de este cambio se refleja en los siguientes puntos clave:
Desafíos del mercado laboral actual
Aunque las cifras muestran una recuperación en la cantidad de personas con ocupación, la composición del mercado laboral se ha vuelto más precaria. El aumento del cuentapropismo en actividades de baja escala organizadas desde el ámbito doméstico indica que muchas familias recurren a estas prácticas como una estrategia de subsistencia frente a la coyuntura económica. Este cambio estructural sugiere que la economía argentina se está adaptando a un modelo de mayor flexibilidad laboral, donde el trabajador asume los riesgos operativos y de capital. La facilidad de entrada a estos sectores permite una respuesta rápida ante la falta de empleo formal, pero plantea interrogantes sobre la sostenibilidad a largo plazo y la capacidad de ahorro de estos nuevos trabajadores independientes. Además, los expertos advierten que la falta de aportes jubilatorios y cobertura de salud en este segmento creciente de la población económicamente activa podría representar un desafío fiscal y social para el Estado en las próximas décadas, requiriendo nuevas políticas públicas que se adapten a la realidad de la economía digital y el cuentapropismo de subsistencia que marca el ritmo actual.