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02/05/2026 18:55

El impacto del scrapie en Argentina y los desafíos para el sector ganadero

Medidas sanitarias y análisis de riesgo ante la aparición de nuevos casos

El impacto del scrapie en Argentina y los desafíos para el sector ganadero

La reciente detección de casos de scrapie en el territorio nacional ha generado una señal de alerta necesaria en el sector agropecuario y ganadero. Aunque esta enfermedad, conocida también como tembladera, no representa actualmente un riesgo directo para la salud humana, su presencia plantea desafíos significativos desde el punto de vista sanitario, técnico y comercial. La respuesta ante este escenario debe estar basada en un rigor científico absoluto y una prudencia extrema para proteger los mercados internacionales de exportación de carne ovina y caprina, pilares de las economías regionales.

Entendiendo la naturaleza del scrapie y sus riesgos asociados

El scrapie es una encefalopatía espongiforme transmisible que afecta principalmente a ovinos y caprinos. Se diferencia de otras enfermedades infecciosas por su origen priónico, caracterizado por proteínas mal plegadas que tienen la capacidad de inducir cambios estructurales dañinos en otras proteínas sanas del organismo. Esta particularidad biológica le otorga al scrapie características complejas que dificultan su control: una evolución extremadamente lenta de los síntomas, una notable resistencia a los procesos de desinfección en el ambiente y, lamentablemente, la ausencia total de un tratamiento efectivo una vez manifestada la patología.

Es fundamental destacar los siguientes aspectos clave sobre la enfermedad y su gestión actual:

  • Seguridad y salud pública: A diferencia de la encefalopatía espongiforme bovina, el scrapie no ha demostrado capacidad de transmisión natural a los seres humanos tras décadas de estudio.
  • Resistencia priónica ambiental: Los agentes causales pueden persistir en el suelo y en las instalaciones ganaderas durante periodos prolongados, complicando las tareas de erradicación.
  • Protocolos de exportación: La aparición de casos obliga a revisar los sistemas de trazabilidad para cumplir con las exigencias de los países compradores más exigentes.

A pesar de que la evidencia epidemiológica disponible es consistente al no hallar vínculos entre el scrapie y enfermedades humanas como la variante de Creutzfeldt–Jakob, los expertos sugieren evitar afirmaciones categóricas. La biología de los priones sigue siendo un campo de estudio dinámico donde los modelos clásicos de infección no siempre se aplican de manera lineal. Por ello, la vigilancia activa por parte de las autoridades sanitarias y los laboratorios oficiales es fundamental para mantener el estatus sanitario del país. La transparencia en la comunicación de los hallazgos y la implementación inmediata de medidas de bioseguridad en los establecimientos afectados son pasos indispensables. No se trata de generar un alarmismo injustificado que perjudique al productor, sino de actuar con la seriedad técnica que demanda el comercio global, asegurando que la ganadería argentina siga siendo un sinónimo de calidad y seguridad alimentaria.

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