Economía
02/05/2026 09:50
Un informe oficial revela que la recuperación de los haberes no logra compensar la inflación en los sectores más vulnerables
La situación económica de los adultos mayores en Argentina continúa siendo un tema de intenso debate parlamentario y social. Recientemente, un informe elevado al Congreso Nacional por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en respuesta a consultas legislativas, arrojó luz sobre la evolución real de los haberes previsionales. Según los datos del Ministerio de Capital Humano procesados entre diciembre de 2023 y febrero de 2026, la movilidad previsional mostró una evolución real del 12,1%. Sin embargo, esta cifra agregada oculta una realidad mucho más compleja y preocupante para la mayoría de los beneficiarios del sistema de seguridad social.
Cuando se analiza el poder de compra real frente al Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el Indec, surge una contradicción estadística fundamental. Si bien existe una recuperación técnica del 12% en los haberes propiamente dichos, este cálculo excluye el impacto de los bonos de refuerzo, que son esenciales para quienes perciben la mínima. Al observar el universo completo de las prestaciones a cargo de la Anses, que incluye a jubilados, pensionados y personas con discapacidad, la mayoría de los beneficiarios no experimentó una mejora, sino una caída significativa en su capacidad de consumo.
El informe oficial de la Jefatura de Gabinete evita realizar una discriminación detallada por tipo de ingreso, lo que dificulta visualizar el deterioro específico de los sectores que dependen exclusivamente de la asistencia estatal y los bonos extraordinarios. La pérdida del 12,7% del poder de compra desde finales de 2023 marca una tendencia difícil de revertir en el corto plazo, especialmente cuando los bonos no se actualizan al mismo ritmo que la fórmula de movilidad general.
El estancamiento de los ingresos reales de los jubilados tiene consecuencias directas no solo en su calidad de vida, sino también en el consumo interno de la economía. Los expertos señalan que la recuperación del 12% mencionada por el Gobierno está sumamente lejos de compensar la enorme degradación que sufrieron estos ingresos en los años previos a la actual gestión. La brecha entre lo que dictan las fórmulas de ajuste y lo que efectivamente pueden comprar los jubilados en las góndolas sigue ampliándose.
En conclusión, el panorama para los adultos mayores en Argentina presenta una dualidad: por un lado, una estadística oficial que muestra una recuperación de la movilidad, y por otro, una realidad fáctica de pérdida de poder adquisitivo para casi tres millones de personas. La sostenibilidad del sistema y la protección de los sectores más vulnerables siguen siendo los ejes de una política económica que aún no logra estabilizar el valor real de las pensiones frente a una inflación que, aunque en desaceleración, sigue erosionando los ahorros y los ingresos fijos de la población pasiva.