Economía
18/05/2026 19:53
Las autoridades de la entidad confirmaron que no habrá cambios inmediatos en el acceso al mercado de cambios corporativo
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha ratificado su postura respecto a la vigencia del cepo cambiario para el sector corporativo. Durante una reciente conferencia de prensa, Santiago Bausili, presidente del organismo, junto a Vladimir Werning, su vicepresidente, aclararon que no se prevé una remoción de las trabas para el movimiento de caja de las empresas en el corto plazo. Esta definición surge tras la presentación del Informe de Política Monetaria (IPOM) y la difusión de los balances de la entidad, marcando un rumbo claro sobre la política económica del gobierno nacional para los próximos meses.
Según explicaron los funcionarios, aunque se han realizado avances significativos en la liberación de pagos por comercio exterior y se ha permitido el giro de utilidades para los balances correspondientes al año 2025, el atesoramiento de moneda extranjera por parte de las empresas seguirá limitado. Bausili destacó que la entidad se siente cómoda con el esquema actual, subrayando que las decisiones tomadas hasta ahora buscan equilibrar la balanza de pagos sin comprometer la estabilidad monetaria. En este sentido, la denominada restricción cruzada, que prohíbe operar en el mercado oficial de cambios a quienes hayan accedido a dólares financieros en los últimos 90 días, permanecerá vigente.
El Banco Central sostiene que las compañías ya cuentan con mecanismos para gestionar su liquidez en dólares, comparando la situación local con otros países de la región que poseen normativas aún más restrictivas. No obstante, el sector empresarial sigue de cerca estas medidas, ya que la imposibilidad de dolarizar excedentes de caja de manera directa impacta en la planificación financiera a largo plazo. Entre los puntos clave de la normativa actual se destacan:
Finalmente, el equipo económico descartó también el lanzamiento de planes masivos de refinanciación de deudas para familias o individuos en mora. La prioridad del Banco Central en esta etapa continúa siendo el saneamiento de su propio balance y la acumulación de reservas internacionales, postergando cualquier flexibilización adicional hasta que las condiciones macroeconómicas muestren una solidez estructural mayor. Este panorama sugiere que el camino hacia la salida definitiva del cepo será más lento de lo que algunos sectores del mercado anticipaban originalmente, priorizando la estabilidad financiera por sobre la velocidad de apertura.