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Ilustración

En un planeta de metal llamado Engrane, vivía un pequeño robot plateado con una antena en forma de estrella llamado Clippy. A diferencia de los otros robots, que solo querían construir edificios grises, Clippy pasaba las noches mirando hacia arriba. Él soñaba con tocar las luces parpadeantes que decoraban el cielo oscuro. Una tarde, mientras buscaba piezas útiles, encontró una vieja bota de cohete abandonada en el desguace. Con mucha paciencia, la limpió y la ajustó a su pie derecho. '¡Hoy es el gran día!', exclamó Clippy mientras su antena brillaba con una luz azulada de pura emoción.