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Ilustración

Había una vez un pequeño conejo blanco llamado Copito con un traje espacial plateado y una mochila de propulsión naranja que vivía en una casita de cristal en la Luna. Una noche, mientras miraba por su telescopio, Copito notó que la estrella más brillante del cielo se estaba apagando. Sin pensarlo dos veces, tomó su mapa estelar y decidió investigar qué estaba ocurriendo.