Luna, una pequeña coneja blanca con un traje espacial plateado y orejas que sobresalen por el casco, vivía en un jardín lleno de flores lunares. Un día, mientras miraba el cielo oscuro, descubrió un cohete brillante con forma de zanahoria dorada estacionado entre los cráteres. Sin pensarlo dos veces, Luna subió al cohete y apretó un gran botón rojo. ¡BUM! El cohete despegó hacia las estrellas, dejando un rastro de purpurina plateada tras de sí. Luna estaba emocionada de comenzar su gran aventura por el cosmos, sintiendo cómo la gravedad la hacía flotar suavemente dentro de su cabina.