close
Ilustración

En un pequeño jardín lleno de flores metálicas vivía Ringo, un pequeño robot plateado con una antena en forma de estrella y ojos brillantes de color turquesa. Todas las noches, Ringo miraba hacia el cielo con su telescopio. Su mayor sueño era visitar la Luna, porque estaba convencido de que no era de roca, sino de un delicioso y brillante queso suizo. Sus amigos los engranajes se reían, pero Ringo sabía que los sueños, con un poco de ingenio, pueden hacerse realidad.