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Ilustración

Había una vez un pequeño búho llamado Barnaby que, a diferencia de su familia, le tenía miedo a la oscuridad. Mientras los demás búhos se preparaban para cazar, Barnaby se ajustaba su bufanda de lana roja y suspiraba. 'Ojalá pudiera conocer el sol', decía con tristeza. Él soñaba con colores brillantes en lugar de sombras grises, y pasaba las noches despierto imaginando cómo sería el mundo iluminado por una gran bola de fuego dorada.