En una base lunar llena de luces parpadeantes vivía Sparky. Sparky era un pequeño robot plateado con ojos redondos de color turquesa y una antena que termina en una estrella brillante. Un día, mientras limpiaba los telescopios, Sparky descubrió un mapa antiguo escondido tras un panel. El mapa mostraba el camino hacia la Nebulosa del Olvido, donde una pequeña estrella se había quedado atrapada por accidente. Con valentía, Sparky decidió que no podía dejar que la oscuridad ganara. Preparó su pequeña mochila de herramientas y se dirigió a su nave espacial, listo para la aventura más grande de su vida metálica. Revisó sus circuitos, cargó sus baterías al máximo y despegó hacia lo desconocido, dejando un rastro de vapor azul tras de sí.