Nova vivía en la Estación Estelar 5, rodeada de estrellas y planetas lejanos. Una noche, al mirar por su ventana redonda, notó algo muy extraño: la Luna estaba totalmente apagada, como si se hubiera quedado dormida bajo una manta gris. '¡Oh, no! La Luna ha perdido su luz', exclamó con preocupación. Nova sabía que, sin el brillo lunar, los niños en la Tierra tendrían noches muy oscuras. Sin dudarlo, decidió emprender una misión de rescate para despertar el brillo del satélite.