Copo era un pequeño conejo de pelaje lavanda con una bufanda de rayas verdes que vivía en un valle tranquilo. Mientras los demás conejos dormían, Copo miraba el cielo nocturno con asombro. '¡Quiero saltar hasta la luna!', decía siempre. Con cajas de cartón viejas y mucha pintura plateada, construyó un cohete en su jardín. Aunque sus amigos pensaban que era solo un juego, Copo cerró los ojos y pidió un deseo al primer lucero de la tarde. De repente, el cartón empezó a brillar con un suave color dorado y el motor de juguete comenzó a zumbar de verdad.