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Ilustración

Había una vez un pequeño conejo blanco con una bufanda roja tejida llamado Copo. Copo vivía en un bosque donde siempre estaba nublado y el cielo era de color gris. Un día, mientras buscaba tréboles frescos entre las raíces de un viejo roble, encontró un pincel dorado que brillaba con una luz propia muy especial. Al tocarlo, el pincel soltó una lluvia de chispas de colores que iluminaron sus largas orejas. Copo sintió una calidez maravillosa en su corazón y supo que aquel objeto no era un pincel cualquiera.