Había una vez un bosque teñido de colores otoñales donde vivía Leo, un pequeño zorro de color naranja brillante con una bufanda verde esmeralda. Leo era muy curioso y siempre llevaba su bufanda favorita para protegerse del viento. Una mañana, mientras caminaba entre las hojas secas, se encontró con un búho de plumas grises que descansaba en una rama baja. 'Hola', dijo el zorrito tímidamente. El búho abrió un ojo y sonrió, presentándose como el Guardián de los Mapas. Le contó a Leo que bajo las raíces de un viejo roble se escondía un secreto que solo dos amigos de distintas especies podrían encontrar juntos.